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Liberado por falta de pruebas el presunto cómplice en el asesinato de Palme

El sueco de 32 años acusado de complicidad en el asesinato del primer ministro Olof Palme, cuya detención fue confirmada el lunes por el fiscal, fue puesto ayer en libertad, informa Ricardo Moreno. "Se ha roto un importante eslabón en la cadena de pruebas contra él", dijo el jefe de la policía de Estocolmo, Hans Holmer.Holmer anunció ayer en su diaria conferencia de Prensa que el sospechoso iba. a ser liberado después de que su comparecencia ante testigos importantes del caso no diera el resultado que se esperaba. "Fue cuando analizamos el valor de la confrontación [entre el detenido y un testigo] cuando todo se vino abajo", dijo Holmer.

El presunto cómplice del asesinato, identificado por la oficina del fiscal como Ake Lennart Viktor Gunnarsson, un antiguo guarda de seguridad con ideas políticas ultraderechistas, fue detenido el día 12 después de que varios testigos manifestaran a la policía que le vieron en las inmediaciones del lugar del crimen. Gunnarsson negó desde el primer momento su implicación en el asesinato, pero ni la policía ni el fiscal encontraron convincentes sus protestas de inocencia ni su coartada. Interrogado el jefe policial sobre si la liberación del detenido suponía descartar a Gunnarsson de toda futura investigación, respondió: "Sin comentarios". Holmer también anunció que la policía desarrolló ayer la mayor operación de búsqueda de pistas en el centro de Estocolmo para localizar el arma asesina, presuntamente un revólver 357 Magnum Smith & Wesson, pero no informó de ningún hallazgo.

En una entrevista concedida al vespertino de gran tirada Aftonbladet, el padre de Gunnarsson acusó a la policía de que está bajo fuerte presión y que por eso busca una cabeza, de turco, en el caso. "Quieren crucificar a mi hijo", declaró.

La detención del presunto cómplice -un ex militante del ultraderechista Partido de los Trabajadores Europeos- se produjo el miércoles, poco antes de que Estocolmo se convirtiera en la capital política del mundo al asistir más de 125 delegaciones internacionales a las exequias de Palme. Durante el fin de semana, la ciudad estuvo sometida a un fuerte control policial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de marzo de 1986