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TRIBUNALES

Gambín, condenado por el 'caso Scala', fue puesto en libertad el pasado mes de noviembre

Joaquín Gambín Hernández, alias el Grillo, de 57 años, que se confesó agente de los servicios secretos, condenado a 7 años de cárcel por su participación en el caso Scala y con varios autos de prisión pendientes, fue puesto en libertad condicional en la cárcel de Murcia el pasado 16 de noviembre. En los ordenadores del Ministerio de Justicia figura como condenado a cuatro años por un delito de tenencia de explosivos. Además, en julio de 1985 fue condenado por la Audiencia Provincial de Valencia a cuatro años y tres días por varios delitos, entre ellos, el de tenencia ilícita de armas.

La última sentencia está recurrida ante el Tribunal Supremo, pero existe un auto de prisión incondicional contra Gambín por este caso. La última busca y captura decretada contra él fue emitida el pasado 10 de febrero por la comisaría de Molina de Segura (Murcia), que implicaba a Gambín en una estafa por el procedimiento del nazareno (compra de género mediante pagos aplazados que no llegan a abonarse). Curiosamente, esta orden de busca y captura fue cancelada el pasado jueves día 6.No es la primera vez que Joaquín Gambín, según su propia confesión confidente de la policía y miembro de los servicios secretos, es puesto en libertad aunque pesen contra él autos de prisión. Precisamente en la cárcel de Murcia, la misma de la que ahora ha vuelto a salir, fue puesto en libertad en febrero de 1980. En aquella ocasión pesaba contra él una orden de busca y captura por su participación en el caso Scala.

Durante aquel año, se dejó ver repetidas veces por Murcia y residía con su familia en el pueblecito huertano de Rincón de Seca, sin que fuese detenido por la policía (véase EL PAÍS de 2 de diciembre de 1980). Las apariciones y desapariciones de Gambín, oscuro personaje de largo historial delictivo, han estado vinculadas también a historias tan fantásticas como la de su falsa muerte.

El 5 de marzo de 1979 falleció su tío Joaquín Gambín Martínez, que se ganaba la vida conduciendo un camión, víctima de un extraño accidente, ocurrido en Quintanar de la Orden (Toledo), a 40 metros de la carretera general que une Madrid con Cartagena. El accidente era considerado por los hijos del tío de el Grillo especialmente sospechoso porque el cuerpo del muerto fue encontrado por la Guardia Civil aplastado por el volquete del camión al volver éste a su posición de reposo.

Todo parece indicar que Gambín utilizó la muerte de su tío para hacer creer a los militantes de CNT de Barcelona, organización en la que estuvo infiltrado cuando el caso Scala, que había muerto.

Los hijos del tío de Gambín esperaban que el juicio contra el Grillo a raíz del caso Scala contribuyese a esclarecer la misteriosa muerte de su padre. No fue así y este asunto permanece tan en tinieblas como las extrañas puestas en libertad de Gambín. El director de la cárcel de Murcia, José Martínez, manifestó ayer que Gambín fue puesto en libertad condicional porque ya había cumplido las tres cuartas partes de la condena por el caso Sacala. El Grillo, condenado a 7 años por ese motivo, fue detenido el 3 de diciembre de 1981, en la Estación de Ferrocarriles del Norte, de Valencia, a raíz de una denuncia espontánea por tráfico de armas, formulada, según la versión oficial, por el saudí Said Abbas.

Contactos en Benicàssim

Durante la vista del juicio que se celebró en Valencia, el Grillo no tuvo ningún recato en asegurar que había pertenecido al "servicio de información". Además declaró que los viajes frecuentes que había hecho poco antes en tren desde Valencia a Castellón se debían a que iba en realidad a Benicàssim, localidad cercana a esa capital. Dijo que allí iba a ver "a dos hermanos franceses, que habían estado en la OAS y trabajaban aquí para el servicio de información".Esa descripción coincide con la de los hermanos Gilbert y Clément Perret, el segundo de los cuales fue asesinado por ETA el pasado mes de agosto. Gilbert se encuentra en la actualidad procesado y en libertad bajo fianza como supuesto participante en el incendio de una fábrica de zapatos en Torrent (Valencia), de acuerdo con el propietario, para cobrar la póliza de seguros. En el mismo sumario están procesados un oficial del Ejército de Tierra y un Policía Nacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de marzo de 1986