Accidentado regreso a Roma del Papa tras concluir su visita a la India
La nieve caída sobre Italia obligó ayer a Juan Pablo II a llegar en tren a Roma, de regreso de su visita de 10 días a la India. El tiempo había obligado a cerrar el aeropuerto de Roma, y el avión papal, procedente de Bombay, tuvo que aterrizar de madrugada en Nápoles, donde el Papa decidió tomar un tren especial que les llevase, a él y a su comitiva, hasta la capital italiana. Cinco horas duró el viaje en tren desde Nápoles a la estación del Trastévere, de Roma, donde llegó a las ocho de la mañana.En el tren, Juan Pablo II se puso a leer el libro La filosofía de la India. Vencido por el cansancio, se durmió sentado, con el libro entre las manos, como informa Juan Arias. El vuelo de Bombay a Nápoles también fue agitado. Los periodistas habían secuestrado simbólicamente el avión durante 10 minutos, sentándose en el suelo para protestar contra la compañía Air India, que había dejado sus maletas en Bombay. Juan Pablo II y sus acompañantes llegaron a Nápoles vestidos con la ropa de verano que llevaban en la India.
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