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Tribuna:EL OMBUDSMAN

Los morteros de Esperanza y Cía, SA

El pasado 17 de enero, ante el anuncio del Gobierno español de la apertura de relaciones con Israel, una de las informaciones que publicaba EL PAÍS se refería a la cooperación de industrias de armamento de los dos países. En uno de los párrafos se decía textualmente: "Empresas israelíes también han suministrado tecnología para munición de armas convencionales con la firma Esperanza y Compañía, fabricante de morteros". El director gerente de dicha empresa, Javier de Ozámiz, rechaza esta afirmación y hace constar que la noticia es "absolutamente inexacta y gratuita". Por su parte, el redactor autor de la información, Carlos Yárnoz, sostiene que este dato le fue suministrado por tres fuentes españolas, una de las cuales le advirtió sobre la colaboración entre técnicos israelíes y de la empresa Esperanza y Compañía; dato confirmado posteriormente por otra persona que actúa como intermediario en la venta de armas a diversos países de Oriente Próximo y ratificado por otro experto en el comercio internacional de armas, radicado en Barcelona.Por su parte, Ozámiz, en conversación telefónica con el defensor de los lectores, niega y asegura que su empresa "haya mantenido relaciones, ni cualquier tipo de negociación con ninguna empresa israelí. Fabricamos morteros desde 1925 y jamás hemos establecido ningún tipo de contacto con los judíos". Carlos Yárnoz recuerda que la información fue producto de numerosas llamadas de teléfono a las distintas empresas citadas en su artículo para confirmar los datos obtenidos por otras fuentes. En el caso de Esperanza y Compañía no llegó a conectar con ningún responsable.

Irregularidades en Arco

Venticuatro galerías de arte de Madrid han comunicado su decisión de no participar en la próxima edición de Arco 86, exposición que dirige Juana de Aizpuru y que se celebrará en Madrid en abril. Una amplia información sobre este tema fue publicada en EL PAÍS el pasado 22 de enero firmada por Carlos G. Santa Cecilia, quien reflejaba textualmente las afirmaciones de Armando Montesinos, director de la galería Fernando Vijande, sobre la feria, y entre otras cosas afirmaba: "Ha habido también ciertas irregularidades, por utilizar un término suave, en la gestión de Juana de Aizpuru". El redactor terminaba el párrafo así: "Montesinos no detalló las irregularidades a las que se refería".

Al día siguiente de publicada la información, Montesinos escribía a EL PAÍS para negar la frase que hemos reproducido: "Difícilmente he podido atribuir a Juana de Aízpuru las irregularidades en su gestión al frente de Arco, cuando desconozco dicha gestión, ya que mi trayectoria profesional me ha mantenido apartado del mercado del arte en Jos últimos tres años". Y añade: "La postura de nuestra galería con respecto a Arco queda reflejada -estricta y exactamente- en el comunicado remitido a IFEMA por la Asociación Profesional de Galerías de Arte: deseamos una dirección, nombrada lógicamente por IFEMA, pero que recaiga en una persona ajena al sector de galerías, así como un comité, dotado de las máximas atribuciones, elegido por galeristas". Posteriormente, Juana de Aizpuru expresaba, en otra carta, su desaprobación a las afirmaciones que, según se reflejaba en el reportaje, había realizado Montesinos sobre su gestión. "Cualquier piersona", escribe Juana de Aizpuru, "es muy libre de criticar mi labor, de discutir mis ideas o de discrepar de mi política al frente de Arco, pero poner en duda la trasparencia y honradez de mi gestión atenta directamente contra mi honor y eso es algo que no debo permitir".

Por su parte, Carlos G. Santa Cecilia sostiene que Montesinos se refirió a irregularidades en la gestión de Juana de Aizpuru y recogió la frase textual tal y como se publicó en la información y señala el redactor: "Dicha frase me pareció comprometida y se lo consulté al jefe de la sección, quien me indicó que lo incluyera". Juan Cruz, jefe de la sección de Cultura de EL PAÍS, subraya: "Era oportuno que se añadiera ese juicio de valor del entrevistado en la información publicada. Por otra parte, consideré que ese juicio de valor apuntaba a la gestión y no a la persona a la que se refería directamente Armando Montesinos".

En la elaboración de esta información, no obstante, el redactor no cumplió la norma del Libro de Estilo de El PAÍS que ordena consultar a las dos partes de cualquier conflicto. Carlos G. Santa Cecilia no le comunicó a Juana de Aizpuru las declaraciones de Montesinos que le acusaban genéricamente de irregularidades, por lo que difícilmente ella pudo ofrecer su versión.

La notación de¡ ajedrez

Un lector alicantino, Evaristo Pitaluga, no está de acuerdo en que EL PAÍS utilice el sistema descriptivo para la notación de las partidas de ajedrez, por considerar que los grandes maestros utilizan otros sistemas como son el algebraico, más preciso que el descriptivo, o el de coordenadas, que es el que emplean los ordenadores. Y basa su petición de cambio de sistema no sólo en la imprecisión, sino también en que el sistema actual se presta a la comisión de errores que hacen difícil o imposible la reproducción de las partidas, errores que se han reflejado en las páginas de EL PAÍS con ocasión del reciente campeonato del mundo, en el que hubo que publicar varias rectificaciones para dar sentido a las partidas publicadas.

El especialista de ajedrez de EL PAÍS, H. B. Kuperman, entiende la demanda del lector y afirma: "El sistema descriptivo se utiliza en todo el mundo de habla hispana, así como en Gran Bretaña. En el resto del mundo se emplea el algebraico. El cambio en EL PA1 S supondría una modificación en la costumbre. Las dos revistas españolas de ajedrez Jaque y 8x8 utilizan el sistema descriptivo. La pequeña cuestión ya había sido planteada en EL PAÍS, y se decidió, hace mucho tiempo, proseguir con la forma descriptiva. En cuanto a los errores, éstos pueden ocurrir con cualquier sistema de notación".

De todas formas, el lector insiste: "Al ipal que en otros campos, EL PAÍS ha adoptado planteamientos que suponen ruptura con normas largo tiempo observadas, como en el caso del lenguaje -modificando la grafía de numerosas palabras- podría, asirrúsmo, contribuir de manera importante a librarnos de esta tarea entorpecedora que es la notación descriptiva, por cuya causa no podemos sustraemos a la consideración de que constituimos un gueto en el mundo del ajedrez".

Un error del 'ombudsman'. En la columna del pasado domingo 26 de enero al defensor de los lectores se le deslizó un error. En la información titulada Un sueño rectificado se citaba a Pastora Peña como actriz de la película El sueño de Tánger. El nombre de la actriz es Pastora Vega.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 1986