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El futuro Felipe VI

Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia, tercero y hasta ahora último hijo de los reyes Juan Carlos y Sofía, nació en Madrid el 30 de enero de 1968. El bebé, que llegó al mundo a mediodía, con 55 centímetros de altura y 4,3 kilos de peso fue un recién nacido predestinado para ser rey, aunque en aquel momento ni siquiera su padre tenía formalmente asegurado su futuro en la jefatura del Estado.Con toda probabilidad el bebé contribuyó decisivamente para que el año siguiente se pusieran en marcha "las previsiones sucesorias" a favor de su padre, ya que su existencia venía a garantizar en la práctica la continuidad dinástica.

Nació don Felipe arrimando el hombro a la historia, para empujarla en una dirección que se intuía pero que pudo enderezarse de muy distinto modo. Apenas hace unos días, el propio Príncipe ha podido declarar con plena conciencia: "A mí Dios me ha marcado este camino y a él debo entregarme con ilusión y perseverancia".

Hoy por la mañana, en el estrado del Congreso y ante los representantes de la soberanía popular, don Felipe estará cerca del anterior Príncipe de Asturias su abuelo don Juan, al que sólo alguno de sus más devotos se atrevieron a denominarle en algún momento Juan III- y del actual Rey de España -su padre, don Juan Carlos I-, que nunca ostentó este título por no haber sido heredero de la Corona.

Su juramento, además de suponer una previsión constitucional, viene a soldar una fractura histórica y a cerrar un capítulo de la que pudiera llamarse transición dinástica que ha transcurrido en paralelo con la transición política de nuestro país.

Don Felipe aporta hoy a la historia española la garantía de continuidad dinástica prevista por el artículo 12 de la Constitución para "la forma política del Estado español": "la Monarquía parlamentaria".

Llamado a ser un día Felipe VI de España, el Príncipe retomará el nombre del fundador de la dinastía borbónica en nuestro país, Felipe V. Mientras tanto, su horizonte inmediato, en lo que a su preparación como futuro rey se refiere, está planificado durante varios años casi con precisión horaria.

Su estancia en la Academia General Militar, donde cursa estudios como caballero cadete, se completará con un año en la Academia del Aire y otro en la Escuela Naval de Marín, incluido el viaje a bordo del buque escuela Juan Sebastián de Elcano.

Tras esa andadura recibirá los despachos de teniente de los tres ejércitos y después completará su formación con estudios civiles que no se han definido.

Don Felipe se ha educado en un colegio laico de Madrid, Nuestra Señora de los Rosales, donde cursó EGB y los tres cursos de bachillerato, y el curso 1984-1985 se trasladó a Canadá, donde hizo estudios equivalentes al COU español en el Lakefield College School.

El 11 de octubre pasado juró bandera en la Academia General de Zaragoza, adonde regresará tras los actos de hoy. Aquel día, su padre le recordó, ante sus mandos militares y sus compañeros cadetes: "No olvides nunca, Felipe, el papel que te corresponde desempeñar en la vida, la responsabilidad que contraes ante un pueblo como el nuestro...".

Ese papel y esa responsabilidad tendrán desde hoy, para el Príncipe heredero, respaldo y significación constitucional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de enero de 1986