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'BALLET'

Que la poesía salga del movimiento

Glen Tetley ha estado en Madrid montando para el Ballet Nacional Voluntaries. "Me gusta mucho trabajar de nuevo con Voluntaries, y hacerlo con bailarines que tengan una sólida base clásica pero que sean capaces de moverse con habilidad de manera contemporánea. Cuando estas dos cosas están juntas se tiene una libertad enorme para crear". Tetley sonríe: "Esto es difícil y no lo tienen todos los bailarines. Hay que entender que finalmente el baile no tiene nada que ver, en última instancia, con un código de pasos y posiciones".Al oír el nombre de Hayna Holm (cuya principal creación, They too are exiles, estuvo motivada por la guerra civil española), Tetley se anima a contar su historia: "Yo empecé a bailar tarde. Tenía 20 años cuando me decidí a tomar clases de ballet clásico, pero al mismo tiempo de contemporáneo con Hayna; ella fue una pionera. Después alterné a Anthony Tudor con Martha Graham. Creo mucho en la herencia neoclásica y en Balanchine, pero hay que sumarle la transición entre movimientos de la danza moderna". Glen Tetley insiste con los bailarines españoles: "Con Voluntaries quería utilizar la técnica clásica, pero en mi estilo, donde pueden aparecer elementos contemporáneos sin desentonar, sino enriqueciendo el resultado. Nunca he creado coreografías en estilo Graham; sí me he servido de su técnica muchas veces. Para Voluntaries me inspiró el concierto de Poulenc. Primero hice el ballet y luego encontré el título. Mientras ensayaba con Marcia Haydée creamos diagonales que se iban muy alto, persiguiendo algo inalcanzable. Esto no estaba planeado, surgió en los ensayos; por eso el foco del ballet está arriba y afuera a través de esas diagonales".

Glen Tetley abre los brazos frente a la pared de espejos: "El ballet es el medio para desarrollar un misticismo hacia la danza. Siempre espero que la poesía salga del movimiento".

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