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SEIS AÑOS DESPUÉS DE LA INVASIÓN

Karmal: "Negociaremos con Moscú la retirada de sus tropa"

"El envío de contingentes militares soviéticos limitados como respuesta a la petición de ayuda del Gobierno legal afgano fue necesario por la injerencia y las agresiones de potencias extranjeras y de los círculos reaccionarios de la región", declaró el presidente Babrak Karmal en una entrevista con un colaborador de Der Spiegel. "Hoy día, la agresión está aumentando, pero en cuanto se detenga y haya garantías internacionales para que no vuelva a repetirse, el Gobierno afgano negociará con la Unión Soviética la retirada de estos contingentes", precisó el líder afgano.Karmal afirma que los enemigos del régimen eran antiguos latifundistas que explotaban al pueblo y habían perdido sus privilegios feudales. Añadió que la oposición era una minoría cada vez más pequeña, "que se puso al servicio de las potencias imperialistas como mercenarios y que continúa atacándonos desde territorio paquistaní e iraní".

Karmal acusa a Estados Unidos de haber invertido 2.000 millones de dólares para ayudar a las "bandas contrarrevolucionarias". Dijo que "el adiestramiento, armamento y envío de las bandas a Afganistán se organiza bajo órdenes directas de Washington. Hemos detenido a muchos oficiales y agentes infiltrados en Afganistán desde países árabes, Irán y Pakistán, lo cual demuestra la dimensión actual de la injerencia extranjera".

"Nunca hemos dicho que la contrarrevolución esté definitiva mente destruida", añade el presidente. "Pero le puedo asegurar que nuestra revolución tiene raíces suficientemente profundas para aislar la contrarrevolución y ases tarle el golpe mortal. Nuestros éxitos son claramente visibles".

Karmal acusó también al Gobierno de Bonn de injerencia "masiva" en los problemas de Afganistán, al permitir que dos parlamentarios de la República Federal de Alemania visitaran el país ilegalmente en compañía de "bandas armadas contrarrevolucionarias". Karmal, que estudió en el Colegio Alemán de Kabul, protestó también contra la instalación de una emisora de radio en Múnich llamada La Voz de Afganistán Libre.

"El Gobierno federal alemán tolera esta guerra psicológica que sostienen contra nosotros con apoyo económico de la Agencia Central de Inteligencia norteamericana (CIA)", precisó. Y acusó al canciller Helmut Kohl, que durante una visita a Pakistán prometió ayuda económica a las guerrillas afganas por valor de 16 millones de marcos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de diciembre de 1985