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Revuelo en Roma por un libro sobre el cardenal Koenig

Un pequeño volumen de 120 páginas, titulado Iglesia, ¿a dónde vas?, está llamado, en vísperas del sínodo extraordinario de obispos, a aumentar un debate que ya se presenta muy vivo. La importancia del libro consiste en la personalidad del autor y en su decisión de romper el silencio sobre temas muy espinosos de la Iglesia en este momento. Se trata del cardenal Franz Koenig, que ha sido, en sus 80 años de vida recién cumplidos, 30 años arzobispo de Viena; 27 cardenal, nombrado por Juan XXIII; primer presidente del Secretariado para el Diálogo con los No Creyentes, y el hombre de la ostpolitik vaticana en los tiempos del Concilio Vaticano II, del cual fue una de las columnas más importantes.Koenig fue además el promotor de la elección de dos Papas: de Pablo VI y sobre todo del papa Wojtyla. Más aún: cuando, ante la imposibilidad de poder elegir a un italiano, se pensó en la elección de un Papa extranjero, el candidato, al parecer, fue el mismo cardenal Koenig, quien, sin embargo, consiguió imponer en el cónclave la candidatura del polaco Wojtyla.

El cardenal arzobispo de Viena, a quien Juan Pablo II acaba de aceptar la renuncia a la diócesis, no había sido en un primer momento elegido para asistir al próximo sínodo en la lista de los invitados papales. Sin embargo, lo ha hecho el Papa, hace sólo 10 días, con una decisión por sorpresa. ¿Antes o después de conocerse en el Vaticano la decisión de Koenig de publicar este libro-entrevista con el periodista italiano Gianni Licheri, un libro suave en la forma pero explosivo en su contenido? Difícil saberlo.

Visto por el Papa

Lo único que se sabe es que un ejemplar del manuscrito había sido enviado antes al Papa y que había habido presiones para que no se publicase en este momento, pero al final la editorial Porla obtuvo el permiso por escrito del cardenal. El cardenal Koenig le puso sólo una condición: que no se lanzase con tonos de escándalo, ya que su deseo era sólo el de contribuir lealmente al debate que se ha abierto en la Iglesia ante el sínodo episcopal.El libro se coloca, por lo que dice y por lo que deja entrever, en la orilla opuesta del libro-entrevista Informe sobre la fe, del cardenal Ratzinger. Si allí el presidente del ex Santo Oficio afirma que el concilio ha traído más bien frutos negativos, Koenig dice que sin el concilio el futuro de la Iglesia hubiese sido "una tragedia". Si Ratzinger ataca y se rebela, pesimista, Koenig condena a los "profetas de desventuras", como lo había hecho ya Juan XXIII durante el concilio. Si Ratzinger ataca las conferencias episcopales, el ex arzobispo de Viena las defiende con fuerza; y si Ratzinger condena a la nueva teología y a los nuevos teólogos, Koenig llega incluso a sugerir que este sínodo podría conceder una especie de amnistía teológica en la Iglesia. Y adelanta que él "combatirá" con todas sus fuerzas para que no se quede en una mera "celebración conmemorativa" del concilio, sino más bien para que el concilio de la esperanza se mueva "hacia adelante".

Remacha con mucha insistencia que el concilio se hizo a pesar de las "resistencias de la curia" de entonces, para que no se pueda leer un paralelismo entre el clima que reinaba entonces en Roma en la vigilia del concilio y el que se respira hoy en vísperas del sínodo.

Revelación

El libro revela muchas cosas inéditas sobre diversos temas de la Iglesia: por ejemplo, que en el tercer sínodo de obispos Pablo VI había permitido a los obispos que votaran, con fuerza deliberativa, acerca de la abolición del celibato sacerdotal, y que había dicho a los obispos que habría aceptado como resolutivo aquel voto del sínodo Se votó, pero la mayoría de los obispos de entonces se puso a favor de la conservación de la ley eclesiástica del celibato. Pero la decisión de Pablo VI, revelada hoy por el cardenal Koenig, aparece muy significativa. Ayer Radio Vaticana dio una amplia información y con mucho relieve de esta obra del cardenal, ex arzobispo de Viena, Franz Koenig.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de noviembre de 1985