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Las eléctricas buscan una declaración de intenciones del Gobierno sobre tarifas, amortizaciones y dividendos

Los presidentes de las eléctricas se reunirán hoy en la sede de Unesa para perfilar lo que se espera sea la última fase de redacción del acuerdo sobre el intercambio de activos. La Empresa Nacional de Electricidad (ENDESA) está previsto que clarifique su petición para que se actualice su contrato de suministro de energía a la situación originada tras los intercambios de activos. Las empresas privadas ratificarán, por su lado, su deseo para que el Gobierno haga una declaración de intenciones sobre su futura política hacia el sector, especialmente en las cuestiones de tarifas, amortizaciones y dividendos.

Los presidentes de las compañías eléctricas han intensificado en los últimos días sus reuniones para llegar a un entendimiento final sobre el texto del acuerdo definitivo sobre los intercambios. Dos días de largos encuentros durante la semana pasada (martes y miércoles) y una comida en la sede de Unesa de los presidentes de las compañías privadas, celebrada el viernes último, dejaron el acuerdo casi listo para su envío al Ministerio de Industria y Energía, pendiente tan sólo de unas clarificaciones por parte del representante de ENDESA, Feliciano Fuster.La petición de clarificaciones a ENDESA surgieron a raíz de que el acuerdo sobre intercambios fuera cuestionado por el sector público en cuanto a los efectos que el mismo tendría sobre el contrato de suministro que regula las ventas de energía por parte de esta empresa pública a las compañías privadas. Al parecer, ENDESA solicitó actualizar el precio de la energía vendida a la situación originada con las compras /desinversiones que tendrá que realizar dentro de los intercambios, y que incrementaraán su activo en unos 200.000 millones.

Mientras las empresas privadas se mostraron partidarias de dejar este asunto pendiente de negociaciones futuras, una vez que el ministerio hubiera santificado el acuerdo, los representantes de la empresa pública argumentaron que no podían comprometerse al mismo, desde el punto de vista empresarial, si antes no tenían evaluados sus ingresos por ventas de energía en los próximos años. Este planteamiento, derivado del hecho de que el acuerdo contable sobre intercambios no se basa en costes estándares, sino en costes aleatorios, sacó a relucir por parte de las privadas -según apuntan fuentes solventes- el problema de las tarifas eléctricas, fuente a su vez de ingresos para el conjunto del sector.

Política sectorial

En medios de las empresas privadas se asegura que el acuerdo definitivo sobre intercambios de activos eléctricos será presentado al ministro de Industria y Energía, Joan Majó, en el curso de esta semana o, como más tardar, durante la próxima. Esta falta de concreción sobre el momento de la entrevista del presidente de Unesa, Juan Alegre, con Majó, responde a la incertidumbre que existe ahora respecto a la doble opción que se ha planteado de presentar, en una primera fase, un acuerdo sobre los compromisos contables ya acordados o, como argumentan otros, producir un texto del acuerdo que incluya todo un proyecto definitivo para la reordenación del sector.Algunos presidentes se muestran partidarios de esta segunda opción señalando que es preferible que ya que el sector eléctrico ha cumplido ya la parte que le corresponde en el protocolo firmado por el ministerio y las empresas en mayo de 1983 (nacionalización de la red, parón nuclear e intercambio de activos), sea ahora el Gobierno el que cumpla los compromisos adquiridos en aquel documento.

En este sentido, argumentan que sería necesaria ahora, para tranquilidad de todos, una declaración de intenciones gubernamental que se refiera a aquellos puntos definidos en el mencionado texto respecto al grado de incremento de tarifas, la política de remuneración del capital (dividendos) y normas sobre amortizaciones. Algunos quieren, además, que el ministerio determine anticipadamente su política en cuanto a la financiación del sector en los próximos años, concretamente la prórroga de las medidas fiscales respecto a los instrumentos financieros emitidos por las empresas (bonos, etcétera).

La inclusión en las negociaciones del contrato de suministro de energía de ENDESA ha sido, según algunas fuentes, el detonante de la nueva situación. El pasado diciembre, cuando se acordó la filosofía de los intercambios, ya existió una situación parecida, que se superó mediante un compromiso para prorrogar permanentemente este contrato siempre que ENDESA renunciara a entrar en el negocio de la distribución comercial de energía. Ahora, el conflicto se ha planteado con nuevos matices, ya que las negociaciones en curso discurren sobre la posibilidad de acotar (cinco años, como máximo) este contrato, si es que ENDESA no renuncia a la distribución.

Según medios solventes, Feliciano Fúster recibió el pasado viernes una última propuesta de los privados sobre la nueva redacción del acuerdo sobre el suministro. Ayer, los expertos de la empresa pública hacían cálculos sobre los efectos contables que tendría esta propuesta en la cuenta de resultados de la sociedad, considerando, claro está, las inversiones/desinversiones que la empresa tendrá que realizar tras los intercambios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de octubre de 1985

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