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La primera reunión sobre las bases duró la mitad de lo previsto

Los 25 diplomáticos y militares españoles y estadounidenses que comenzaron ayer a discutir la prevista reducción de los efectivos militares norteamericanos en España despacharon las primeras conversaciones en poco más de la mitad del tiempo previsto Estas consultas iniciales, para las que se disponía de tres horas, duraron sólo una hora y tres cuartos. Los portavoces del Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Embajada de EE UU en Madrid, así como los miembros de ambas delegaciones, se negaron a hacer cualquier tipo de comentario, incluso sobre detalles accesorios o anecdóticos de las conversaciones.Cinco minutos antes de las once de la mañana, el embajador de Estados Unidos en Madrid, Thomas Enders, entraba en el salón de Embajadores del palacio de Santa Cruz, sede del Ministerio español de Asuntos Exteriores, donde ayer se celebró la primera reunión de la primera ronda de conversaciones hispano-norteamericanas para la reducción de los efectivos militares estadounidenses en España.

Sin comentarios

Antes de que Enders llegara al palacio de Santa Cruz, el resto de las dos delegaciones -15 estadounidenses y 10 españoles había ocupado ya sus asientos en el salón de Embajadores. Los miembros de la delegación norteamericana acudieron a las conversaciones con sus carpetas de documentación. Frente a los puestos de la delegación- española -al menos durante el par de minutos en que los periodistas pudieron entrar en la sala- no podían verse papeles.

En torno a las 12.45, los miembros de la delegación norteamericana abandonaron la sala. Ninguno de ellos hizo comentarios. La delegación española continuó a solas sus trabajos en el mismo salón de Embajadores en el que habían comenzado las conversaciones. Por la noche, los 25 diplomáticos y militares de ambos países se reunieron en el palacio de Viana en una cena que ofreció el jefe de la delegación española, el secretario general de Política Exterior, Máximo Cajal.

Fuentes diplomáticas españolas anunciaron ayer que hoy reanudarán las conversaciones "dos o tres" delegados de cada país. Estas fuentes se negaron a dar sus nombres. Mañana, las dos delegaciones en pleno concluirán la primera ronda, al final de la cual se espera que se proporcione información oficial.

El secreto que rodea a estas conversaciones hispano-norteamericanas es total. Según fuentes diplomáticas, la orden de mantener completa discreción llegó del propio presidente del Gobierno, Felipe González, quien, según estas fuentes, mostró su disgusto por las declaraciones contradictorias hechas sobre la cuestión de las bases por diferentes altos cargos del Ministerio de Exteriores. Las fuentes norteamericanas, por su pariel guardaron absoluto mutismo.

Portavoces de Exteriores se negaron incluso a informar si el diálogo hispano-norteamericano se había mantenido en inglés o si se hizo uso de traducciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de octubre de 1985