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Una ejecución en Suráfrica

THE WASHINGTON POSTBenjamin Moloise, un negro surafficano de 30 años, va a ser ahorcado hoy en Pretoria. Se le describe, según noticias publicadas en Estados Unidos, como poeta y prisionero político, pero no se le va a ejecutar por sus escritos o su oposición al Gobierno. La pena le ha sido impuesta porque ha sido juzgado y encontrado culpable de asesinar a un policía negro.Muchos Gobiernos, incluyendo el de Estados Unidos, se han unido en un llamamiento internaciónal de clemencia. Incluso el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó una resolución urgiendo a las autoridades de Suráfrica a que no ejecutase la sentencia, y el miércoles, el Departamento de Estado afirmó su oposición.

Estados Unidos estaría en una mejor posición si la sentencia se hubiese impuesto debido a las publicaciones o a la actividad política, puesto que Estados Unidos no penaliza ninguna de las dos con la pena de muerte. Pero cuando el deEto es el asesinato de un oficial de la policía, un crimen por el cual muchos Estados de EE UU castigan con la pena capital, los norteamericanos no tienen fuerza moral.

18 de octubre

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