General Motors solicita una reducción de 1.600 trabajadores para hacerse cargo de ENASA

El comité de empresa de la Empresa Nacional de Autocamiones (ENASA) participada mayoritariamente por el Instituto Nacional de Industria (INI), reveló ayer la petición de la multinacional norteamericana General Motors de proceder a una reducción de 1.600 puestos de trabajo en la empresa pública española como condición para hacerse cargo de ella. La petición, conocida por una conversación mantenida con el presidente de ENASA, Federico Sotomayor, podría empezar a concretarse en la visita que realizarán representantes de General Motors a España a finales del presente mes de octubre.

La multinacional americana General, Motors y ENASA, fabricante de los camiones Pegaso, mantienen contactos para una posible privatización de la empresa española desde hace prácticamente un año. Según unas recientes manifestaciones del ministro de Industria, Joan Majó, la operación podría cerrarse antes de que finalice el presente ejercicio, aunque no todas las fuentes comparten el mismo optimismo.La reacción de CC OO fue la de total oposición a esta medida. Este sindicato recordó su tradicional oposición a este proyecto, "aunque en un principio se hablara de que el acuerdo, entre GM y ENASA podría provocar a medio plazo un incremento de plantilla de unos 3.000 trabajadores".

Juan Ignacio Marín, secretario general de la Federación del Metal de CC OO, se mostró igualmente contrario a las negociaciones en curso entre la también pública Seat y la multinacional alemana Volkswagen. "La entrada de Wolkswagen en Seat" afirmó Marín, "va a significar a medio plazo la pérdida de la tecnología de Seat, con lo que eso supone de dependencia tecnológica, y convertir a la empresa española en una mera cadena de montaje, con el cierre de dos centros productivos, de negativa repercusión en el empleo". Para la central sindical, Seat debe ,permanecer en el sector público, sin que ello excluya acuerdos con multinacionales.

Discrepancias con Industria

El secretario general de la Federación del Metal de CC OO discrepó ayer de la política estratégica que está siguiendo el Ministerio de Industria respecto al sector del automóvil. "No estamos en desacuerdo", afirmó Juan Ignacio Marín, "con que se liberen fondos públicos para ayudar a empresas, privadas, pero no estamos de acuerdo en que se haga sin ningún tipo de control para el sector". En la misma línea de pensamiento, Marín aseguró que "es ilógico sanear empresas, sobre todo si son multinacionales, con fondos públicos para que aquellas se deshagan de los excedentes de plantillas que ellas mismas fijan, tengan fábricas productivas con beneficios inmediatos, se incremente la dependencia tecnológica y se permita vender empresas a precio de. saldo".

Respecto a las próximas negociaciones con Talbot, Marín afirmó que su sindicato no iba a aceptar ningún excedente concreto de plantillas, "ya que no lo aceptamos en las primeras negociaciones". La plataforma de CC OO pretende forzar una ampliación del nivel de integración de las plantas españolas en- el conjunto del grupo PSA, el mantenimiento por parte de la multinacional de unos niveles concretos de exportación, asegurar que las plantas de Talbot no pasen a convertirse en meras instalaciones de montaje y evitar las subcontrataciones.

En el tema del empleo, la única vía válida para el sindicato de reducción es la de las jubilaciones voluntarias anticipadas. Por otra parte, Marín adelantó que para el próximo convenio CC OO reivindicaría un incremento salarial del 11% y una reducción de jornada hasta las 35 horas semanales.

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