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El Gobierno no revelará la entidad extranjera depositaria de plata del Tesoro público

El Ministerio de Economía y Hacienda no revelará el nombre de la entidad depositaria de existencia de plata trasladada fuera de España, ni el volumen de ésta, para evitar perjuicios al programa de conversión de las existencias de plata en oro, según respuesta enviada al diputado del Grupo Popular Gabriel Elorriaga.En el escrito gubernamental, al que tuvo acceso Europa Press, se indica que los mercados de méta es preciosos son muy sensibles a todo tipo de noticias y rumores. "La confirmación de que el Tesoro español", señala, "está situando cantidades de plata en los princi pales centros de contratación mundial, y la publicación del nom bre de la entidad destinataria de esos envíos ocasionaría un perjui cio cierto a las posibilidades de lle var a cabo el programa de conver sión de la plata en oro".

Incertidumbres en el mercado

En opinión del Gobierno, este hecho tiene más relevancia en momentos tan delicados como los actuales en que los mercados de metales preciosos se hallan sometidos "a las incertidumbres derivadas de la delicada situación del África del Sur -principal suministrador de oro-, las fluctuaciones del tipo de cambio del dólar y las incógnitas sobre el futuro de los tipos de interés en EE UU".Por todo ello, el Ministerio de Economía y Hacienda estima que para velar por los intereses del Tesoro público es más prudente no revelar ni el nombre ni la entidad depositaria de las existencias de plata trasladadas fuera de nuestras fronteras, ni hacer público tampoco el actual volumen de las mismas.

Los plazos de estas operaciones, según explica el Gobierno, están condicionados a dos factores, pero no fijados. Mentras la plata propiedad del Tesoro público se convierte en oro, el Tesoro administra las existencias de dicho metal para que no sólo se cubran los costes derivados de su transporte a los centros de contratación mundial, sino que se obtenga el máximo beneficio posible en cada momento.

En segundo lugar, no existen plazos marcados a la política del Tesoro, sobre todo, si se tienen en cuenta las incertidumbres del mercado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de octubre de 1985