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Fallece el director de cine Jacinto Esteva, fundador de la Escuela de Barcelona

El realizador cinematográfico Jacinto Esteva Grewe falleció el pasado lunes en Barcelona, a la edad de 49 años, a consecuencia de un paro cardiaco. El autor de Dante no es únicamente severo, considerada como el manifiesto de la denominada Escuela de Barcelona, será incinerado hoy en su ciudad natal.

Cuando se contemplan los filmes de Jacinto Esteva es imposible sustraerse a la sensación de que se trata del trabajo de alguien a quien todo le viene pequeño, desde el país hasta el cine. Su formación académica -Exactas, Filosofia y Letras y Arquitectura, especializándose en urbanismo en el Instituto de la Sorbona- era infrecuente entre la gente que se dedica al cine. En 1961 obtuvo un premio en el Festival de Moscú por un cortometraje codirigido con Paolo Brunatto, Notas sobre la emigración, primera piedra de una inquietante carrera en la que volvió a reincidir con el magnífico documental Lejos de los árboles (estrenada en 1970), recorrido entre fascinado y horrorizado por una España profunda, un universo de fiestas populares crueles, de ritos sangrientos o absurdos, visita en la que se dan la mano el fanatismo y la religión. Lejos de los árboles tuvo un rodaje largo y accidentado, tal y como sucediera, con los otros títulos de la filmografía de Esteva, sin duda incómodos.La Escuela de Barcelona, ese optar "por Mallarmé ya que nos impiden hacerlo por Víctor Hugo", se conoció con Dante no es únicamente severo, largometraje codirigido entre Esteva y Joaquín Jordá y estrenado en 1967. La Escuela vivía al margen de cualquier esperanza de rentabilididad. Sus películas las pagaba el Estado y, a cambio, los Durán, Portabella, Esteva, Aranda, Suárez o Jordá intentaban demostrar que el cine podía ser libre como la poesía, que las imágenes debían ser sugerentes, que nada tenía un sentido único y que si algo no podía censurarse eran la imaginación.

A la Escuela de Barcelona se le reprochaba que diera la espalda al público, algo que equivalía a negarse a ver el desastre cotidiano. Lejos de los árboles vino a demostrar que la acusación era falsa, que quienes se negaban a mirar de frente el mundo que les rodeaba no siempre eran estos estetas que llenaban sus películas de mujeres hermosas, bien vestidas y habitantes de arquitecturas modernas. Después del diluvio (1968) es una película de la que sobrevive una idea de decorado. Toda la acción transcurre en un bosque quemado pocos meses antes. Las dos últimas películas de Esteva -Metamorfosis (1970) y El hijo de María (1973)- no conocieron el estreno comercial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de septiembre de 1985