El alcance del Tratado de No Proliferación
INTERNATIONAL HERALD TRIBUNELas partes signatarias del Tratado de No Proliferación van a reunirse para hacer inventario del buen funcionamiento del mismo desde su entrada en vigor en 1970. En esta conferencia revisoria de Ginebra, gran parte de la atención se centrará en uno de los objetivos del tratado: el estímulo de las negociaciones para finalizar la carrera de armas nucleares. (...) Pero si se quiere hacer una revisión sincera del TNP deberán tomarse en consideración todos sus objetivos. Sin ello no podremos obtener una evaluación global, justa y equilibrada de la salud y vitalidad del tratado.El TNP ha sido, la piedra angular de los esfuerzos internacionales para tratar de evitar una mayor difusión de las armas nucleares y contribuir así a la seguridad de todos los países. Desde que en 1968 se abrió a la firma, solamente un país más, que no era parte del tratado, ha hecho explotar un ingenio nuclear. Por el contrario, más de 125 países han renunciado al derecho de hacerlo al firmar el TNP, de los cuales 16 se han incorporado después de la última conferencia revisoria celebrada en 1980. El TNP se convierte así en el tratado de control de armamento más observado en la historia.
( ... ) El tratado demuestra la amplia aceptación internacional que hay respecto de la no proliferación. La opinión mundial ha llegado a considerar como ilegítima la adquisición de armas nucleares. Las referencias al prestigio de esas armas ya no son lugares comunes. Pocos confían en que la tendencia inevitable del futuro sea un mundo con muchas potencias nucleares. Esta creciente pauta de no proliferación dificulta el camino hacia los arsenales nucleares y disminuye las motivaciones en este sentido.
, 28 de agosto.


























































