'Nils Holgersson', un clásico de la literatura infantil

Desde la primera semana de julio viene presentándose, de lunes a jueves a las 19.30 por TVE-2, la serie de dibujos animados Nils Holgersson. Hoy se emite el capítulo 39 de los 52 que completan la historia de uno de los clásicos de la literatura infantil, que ha pasado casi inadvertido en la programación de televisión. La autora de este libro, la sueca Selma Lagerlöf, no fue sólo premio Nobel de Literatura en 1909 y la primera mujer que ocupó un lugar en la Academia Sueca de la Lengua, sino que fue muy activa políticamente, llegando a adherirse al Congreso de Escritores Antifáscistas, en Valencia, durante la guerra civil española.

Junto con August Strindberg, aunque en líneas literarias muy diferentes, Selma Lagerlöf es quizá la escritora sueca de mayor dimensión internacional. Si bien muchos fuera de Suecia pueden ignorar que fue galardonada con el premio Nobel de Literatura en 1909 y también que fue la primera mujer que ocupó una silla entre los 18 miembros de la selecta Academia Sueca de Letras, son muchos más los que alguna vez en su infancia tuvieron oportunidad de deleitarse con e se libro clásico de la literatura infantil universal que es El viaje maravilloso de Nils Holgersson (Nils Holgerssons underbará resa genom Sverige), publicado por primera vez en 1907.La rica fantasía de la escritora transformó el encargode escribir un manual de la geografía de Suecia para escolares de primer grado en un apasionante relato de fantásticas aventuras con el que ningún niño sueco y, más tarde, millones de niños en el mundo dejaron de apasionarse alguna vez. Y aunque éste no fue su primer libro le había precedido en 1897 el también difundido Cuentos de Gosta Berling (Gosta Berlings salga)-, muchos críticos consideran que fue El viaje de Nils Holgersson el libro que determinó la decisión de la Academia Sueca de adjudicarle el premio Nobel.

Su primer libro, Cuentos de Gosta Berling, pensado y retrabajado durante 10 años, no parece haber sido inicialmente un gran exito de crítica ni de público. Posteriormente, sin embargo, ambos, crítica y público, le restituyerori su verdadero valor.

Nacida en una granja de Marbacka, en la provincia de Varmland, una región de Suecia famosa por sus paisajes y por la peculiar habilidad de sus habitantes para narrar cuentos surgidos de personajes reales, Selma Lagerlöf fundió esa herencia ancestral con su innata capacidad de narradóra, que hizo de ella una prosista consumada de la lengua sueca.

La muerte de su padre, seguida de la ruina económica y la pérdida de las tierras en donde había vivido su infancia y adolescencia, le impusieron el abandono de su entorno más entrañable y se trasladó a Estocolmo, en cuya escuela normal cursó estudios de maestra. En 1885 comenzó a ejercer su profesión en la lo calidad de Karlskrona, al sur del país, donde publicó en diarios locales de escasa circulación sus primeros trabajos literarios, poemas que no trascendieron el ámbito lugareño. En 1894 publica un libro de cuentos, Los lazos invisibles (Osynfiga lankar), y un año más tarde viaja a Italia en uso de una beca y abandona la enseñanza. A su retorno, en 1897, publica Los milagros del Antricristo (Antikrists mirakler), una novela ambientada en Sicilia.

En 1900 viaja a Palestina y dos años más tarde publica uno de sus trabajos más importantes, Jerusalén, sobre los campesinos que emigran a la Tierra Santa de Palestina, obra que expresa muy bien el contenido de religiosidad enraizado en el Viejo Testamento, que es una de las característias presentes en la obra de Selma Lagerlöf y de la vida religiosa sueca.

La política

Su dedicación a la literatura no le hizo perder contacto con las realidades y luchas políticas de su tiempo. Se interesó en el desarrollo de las ideas socialistas y en 1937, tres años antes de su muerte, se adhirió al Congreso de Escritores Antifascistas celebrado en Valencia en plena guerra civil española, al que no pudo asistir por razones de salud. Entre las muchas obras que Selma Lagerlöf produjo en sus 88 años de vida cabe mencionar, porque ella le dio la oportunidad de contribuir a difundir su no mbre por el. mundo, El carretero de la muerte, publicado en 1914.Esta obra fue llevada al cine con el nombre de La carreta fantasma, en dos memorables versiones: una sueca, de Viktor Sjostrom, en 1921, y otra francesa, dirigida por Julién Duvivier, en los años cuarenta, y protagonizada por el también memorable actor Louis Jouvet. Después de la obtención del premio Nobel readquirió las Viejas propiedades donde había transcurrido su estancia en Marbacka y allí vivió hasta su muerte, un 16 de marzo de 1940.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 28 de agosto de 1985.