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Un toro siembra el pánico en el 'camping' de Cabanillas

Joaquín del Prado Díaz resultó herido de gravedad el pasado martes, alrededor de las once de la noche, al ser embestido por un toro que se había introducido en el camping D'Oremar, ubicado en la localidad de Cabanillas de la Sierra, situada a 54 kilómetros de Madrid. El animal, que se encontraba en un pasto cercano, se introdujo en la acampada tras ser herido por otras reses. Más de 200 personas pasaron "por momentos de pánico y terror, subidos en los arboles o escondidos en las caravanas, hasta que el animal fue reducido", según testigos.

El toro, que permaneció más de una hora en las instalaciones, arrasó a su paso varias tiendas y algunas personas resultaron con heridas de escasa consideración al intentar escapar.Alrededor de las diez de la noche, algunos campistas observaron desde las instalaciones del camping -separadas de la ganadería por dos vallas, una de piedras y una alambrada- cómo varios toros atacaban a otro recién llegado a la manada. El animal herido saltó las piedras y se instaló entre las dos vallas. Una de las personas acampadas lo deslumbró con una linterna y el animal no tuvo más que pisar la alambrada para introducirse en las instalaciones donde veranean más de 200 madrileños, según el relato de los testigos.

La irrupción del animal provocó momentos de pánico y de descontrol absoluto. "Unos corrían en busca de refugio y otros intentaban localizar a su hijos, mientras el toro campaba a sus anchas. Desde los altavoces se pedía a la gente que apagara todas las luces y que se metieran en las caravanas", manifestó un testigo presencial de los hechos.

Subidos a los árboles

Algunas personas, aterrorizadas, escalaron árboles o se subieron en el tejado de los servicios para evitar ser alcanzadas por la res, que era perseguida por algunos campistas a bordo de automóviles con la intención de cercarla. Joaquín del Prado, que se encontraba con sus nietos y 10 niños más cerca de su caravana, "se lanzó al suelo en un intento de proteger a los pequeños, al ver que iban a ser atacados, y fue embestido por el animal". Del Prado, que fue ingresado en la residencia sanitaria La Paz, resultó con un brazo y un hombro rotos y una cornada en la mejilla, según manifestó ayer uno de sus hijos.El animal embistió a su paso contra varias caravanas, abarrotadas de gente, y tiró dos tiendas poco antes de intentar meterse en el bar, donde sólo asomó la cabeza. Testigos presenciales afirmaron que el toro recibió un disparo de una escopeta, poco antes de ser herido por otros cuatro disparos más efectuados con una pistola de una policía nacional que se encontraba descansando en el camping.

La res, que había logrado llegar a la carretera tras atravesar todo el camping, fue capturada malherida por los ganaderos y la Guardia Civil, alrededor de la medianoche.

Los acampados, familias, en su mayoría procedentes de Madrid, que veranean durante todo el año en el camping, recordaban ayer lo sucedido como "una pesadilla horrorosa". Un portavoz de la dirección de las instalaciones precisó que durante los 15 años que lleva funcionando el camping nunca ha sucedido nada parecido. El camping D'oremar está situado a menos de un kilómetro de Cabanillas de la Sierra, un pueblo del norte de Madrid, de 300 habitantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de julio de 1985

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