El Supremo confirma una sentencia a un empresario por delito fiscal

La Sala Segunda del Tribunal Supremo ha condenado al industrial ferrolano Enrique García Bermejo, presidente del Consejo de Administración de la empresa Montajes del Noroeste, a la pena de un año de prisión menor y una multa de 16 millones de pesetas por no haber ingresado en el Tesoro las retenciones por rendimientos del trabajo personal (IRPF), correspondientes al ejercicio de 1978. Asimismo, el fallo de la Sala Segunda impone a García Bermejo el pago de una indemnización al Estado de 15.682.000 pesetas, importe de la defraudación realizada.Este fallo confirma la sentencia, recurrida por la defensa del industrial ferrolano, impuesta en mayo de 1983 por la Audiencia Provincial de La Coruña. Precisamente, esta misma Audiencia falló también en contra de Enrique García Bermejo en octubre de 1984, en esta ocasión por no haber efectuado la declaración y liquidación del impuesto sobre tráfico de empresas (ITE) en 1978. En esta segunda ocasión se condenaba a García Bermejo a dos meses de arresto mayor y una multa de 7,5 millones de pesetas. Según el acta levantada en su día, la defraudación por el ITE se elevaba a 7.393.939 pesetas.

El presidente de Montajes del Noroeste, que había recurrido las sentencias argumentando que faltó ánimo delictivo, que no ostentaba cargo ejecutivo y que no hay autor porque no existe responsabilidad delictiva, fue el primer español condenado por delitos fiscales. La sentencia del Supremo contempla por primera vez la naturaleza jurídica del delito fiscal, y sienta una importante jurisprudencia al establecer que la ausencia de declaración fiscal en cuanto a IRPF de una empresa, cuando presumiblemente se es consciente que ha de ser positiva, es un delito.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 24 de julio de 1985.

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