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El rayo láser lanzado desde la Tierra conectó con el 'Discovery' en un segundo intento

El segundo intento de realizar un experimento con un rayo láser lanzado desde la Tierra hacia el transbordador espacial norteamericano Discovery tuvo ayer el éxito esperado, tras el fracaso del pasado miércoles. El experimento, que duró dos minutos, se engloba en el programa del presidente Reagan de la guerra de las galaxias y probablemente sea repetido hoy, según ha declarado un director de vuelo del centro espacial de Houston, Larry Bourgeois.

Un rayo láser lanzado desde la cima de un volcán en la isla Maui, en el archipiélago de las Hawai, se reflejó a las 13.50 horas de ayer, hora peninsular española, en un pequeño espejo situado en el transbordador espacial norteamericano Discovery y volvió a la Tierra, informó ayer un portavoz de la agencia espacial norteamericana. Los astronautas pudieron ver ráfagas cegadoras de luz verde azulada que surgían de la negrura de la noche hawaiana, cuando se encontraban sobre la zona a una altura de 338 kilómetros, con una velocidad de 19.300 kilómetros por hora.El rayo, lanzado con un láser de baja potencia (cuatro vatios), tenía el grosor de una mina de lapicero en el punto de emisión y llegó al transbordador con una anchura de haz de unos cinco metros. La reflexión del rayo permitirá a los investigadores conocer la distorsión producida por la atmósfera y la factibilidad de corregirla.

El experimento fue realizado ayer al segundo intento, después de que el suministro erróneo de datos al ordenador de a bordo por parte del control terrestre hiciera fracasar el primer intento el pasado miércoles. El transbordador fue entonces situado automáticamente en una posición incorrecta, lo que impidió la realización del experimento.

Portavoces de la agencia espacial norteamericana insistieron ayer que el experimento, debido a la baja potencia del rayo láser, no presentaba peligro alguno ni para el vehículo ni para la tripulación, formada por siete astronautas, uno de ellos francés y otro árabe. Sin embargo, los expertos militares norteamericanos esperan que la prueba, la primera de una serie de ellas, sirva para verificar la posibilidad de apuntar con precisión rayos láser de gran potencia hacia misiles nucleares enemigos.

Un paso crucial, según los expertos, sería encontrar formas de apuntar rayos láser a blancos enemigos utilizando para ello espejos situados en órbita de la Tierra. El Gobierno norteamericano piensa dedicar 26.000 millones de dólares (4,4 billones de pesetas) en los próximos cinco años al proyecto de la guerra de las galaxias.

Informe sobre un accidente

Por otra parte, un informe de la agencia espacial norteamericana hecho público ayer culpa a la empresa Lockheed, una de las principales en el campo espacial, de los problemas surgidos en una anterior misión del Discovery. Según el informe, la empresa no tuvo en cuenta las normas de seguridad federales, lo que fue causa de un accidente que dañó la nave e impidió el despegue de una misión el pasado mes de marzo.Lockheed se encarga del mantenimiento del transbordador entre vuelo y vuelo, y las acusaciones se refieren a la mala utilización de equipo pesado, al mal entrenamiento de los trabajadores de la empresa y a infracciones en materia de seguridad en el hangar gigante situado en cabo Cañaveral.

Los investigadores afirman que los trabajadores utilizaron una plataforma averiada que se introdujo violentamente en la bodega de carga del Discovery (que permanecía con las puertas abiertas), lo que causó heridas a un técnico y produjo dos grandes desgarramientos en el lateral de la nave, a pesar de que había un cartel que advertía de la avería.

Los daños causados fueron valorados en 200.000 dólares (34 millones de pesetas). La empresa Lockheed es el contratista principal de un contrato plurianual por valor de 5.000 millones de dólares para limpiar y reparar los cuatro transbordadores espaciales norteamericanos. Un portavoz de la empresa ha aceptado las conclusiones del informe y ha señalado que se están tomando medidas para subsanar las deficiencias señaladas.

Nave soviética

La Unión Soviética lanzó ayer una nave no tripulada del tipo Progreso, con la finalidad de enviar provisiones a los dos astronautas que se encuentran a bordo de la estación espacial Sahut 7, informó la agencia Tass.La nave Progreso 24 fue lanzada en la madrugada de ayer con combustible, equipos de mantenimiento y otras provisiones y llegará a la estación mañana domingo. Los dos astronautas a bordo de la Sahut 7, el comandante VIadimir Dzhanibekov, de 43 años, y el ingeniero de vuelo Víktor Savinykh, de 45, permanecen en la estación desde el pasado 8 de junio y se han dedicado a la reactivación de todos los sistemas, paralizados desde que la estación fue ocupada por última vez en octubre de 1984.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de junio de 1985

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