ARAGÓN

Cuatro reclusos agredidos y siete autolesionados en la cárcel de Zaragoza en los últimos 10 días

La prisión de Zaragoza, donde en el plazo de apenas 10 días cuatro internos resultaron agredidos, dos de carácter grave, y siete más se autolesionaron, experimentará una remodelación mediante las obras que se iniciarán en breve con un presupuesto de unos 120 millones de pesetas. Asimismo, el director general de Instituciones Penitenciarias, Juan José Martínez Zato, y el alcalde de la ciudad, Ramón Sainz de Varanda, firmarán un convenio por el que el Ayuntamiento colaborará en la realización de un programa sociocultural.

La cárcel de preventivos está ubicada en medio del casco urbano y tiene una capacidad ideal para 150 reclusos, pero en la actualidad alberga a 269. Este' hacinamiento, así como la fácil circulación de droga lanzada, en ocasiones, desde el exterior por encima de una valla, han propiciado los últimos acontecimientos en la cárcel que, a juicio de su director, Javier Garcés, no puede calificarse de situación especial, pues en estos momentos reina la normalidad.. Las autolesiones pueden deberse, en buena medida, a la creencia generalizada por parte de los reclusos de que si aparece su caso en los medios de comunicación pueden verse beneficiados a la hora de concedérseles la libertad provisional o conseguir otras mejoras, según declaró el director.El 28 de mayo, dos reclusos, Alejandro Ibáñez Medil, de 43 años, y Juan José Hernández Carbonell, de 18 años, resultaron heridos de gravedad por otros internos, que les ocasionaron diversas heridas con arma blanca y pinchos metálicos y de madera. Ambos necesitaron intervención quirúrgica y los presuntos agresores fueron trasladados al penal de El Puerto de Santa María (Cádiz). El día 5 de junio, otros dos internos, Santiago Lorenzo y Felipe Giménez, resultaron heridos, aunque su versión de que fueron agredidos por otros reclusos contrasta con las informaciones que aseguran que se autolesionaron. Asimismo, hasta siete reclusos más se han autolesionado o ingerido objetos extraños, como pilas de transistor, monedas y cristales en los últimos días, lo cual ha enrarecido el ambiente en la prisión hasta el punto de que preocupa a los internos la imagen que estos hechos puede transmitir al exterior, cuando se ha iniciado una política de cierta liberalización.

Las obras de mejora que se van a realizar en la cárcel ya han sido adjudicadas y se espera que se inicien en breve. Está prevista la compartimentación en celdas de los salones-dormitorios, la creación de una zona de régimen abierto, otra para presos en tránsito, salas para comunicaciones íntimas y, en general, una remodelación total del centro. Todavía no hay nada decidido sobre el posible traslado de los reclusos cuando se inicien las obras.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS