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TVE difundirá una nota para reparar el honor de una persona en el episodio 'El caso del cadáver descuartizado'

El último capítulo de la serie La huella del crimen se emite hoy. Se trata del episodio El caso del cadáver descuartizado, dirigido por Ricardo Franco, en el que se relatan las investigaciones de la policía y de un periodista catalán sobre el asesinato de un hombre cuyo cadáver apareció en la estación de Atocha el 1 de mayo de 1929, facturado en una caja desde Barcelona. TVE emitirá previamente una nota para reparar el "posible deterioro del honor" de una de las personas a las que se alude en este episodio.

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Televisión Española emitirá antes del episodio El caso del cadáver descuartizado -la única vez que se recurre a este procedimiento durante la difusión del serial- una declaración del productor de la serie, Pedro Costa, con "el fin de dar una reparación al posible deterioro del honor" de una de las personas que han sido llevadas al relato: José María Figueras Jaumandreu, de 78 años, vecino de Barcelona, al que se refiere el personaje Figueras (interpretado por Joaquín Navascués).Figueras tiene un papel relevante en el relato y de él se dice que era amigo íntimo de la víctima, Pablo Casado.

Pedro Costa manifestó que no tuvieron conocimiento, hasta hace unos días, de que José María Figueras viviera y que no ha sido posible, por premura de tiempo ante la inmediata emisión, modificar su identidad y otros datos con los que se caracteriza al personaje. De ahí que, previo acuerdo con el afectado, se haya recurrido a leer una nota de "reparación". Según Costa, Figueras se da por satisfecho con este procedimiento acordado entre ambas partes con la colaboración de un penalista. Este episodio fue levantado de la programación del pasado día 3.

Perseguido

José María Figueras Jaumandreu pertenece a una importante familia barcelonesa. Ayer comentó a este diario que toda su vida se ha sentido perseguido por aquel suceso. "Simplemente fui retenido en comisaría, como otras tantas personas, y ni tan siquiera fui inculpado en el juicio". La relación de Figueras con la víctima, Pablo Casado, fue esporádica y laboral. Figueras explicó que le llevaba la contabilidad de un pequeño negocio.

Lleno de tristeza y amargura, Figueras comentó a este diario cómo toda su vida ha estado perseguido por la calumnia. "Y al cabo de casi 60 años de aquello, un programa de televisión resucita de nuevo la mentira".

Figueras narró a este diario aspectos de su vida. Su padre fue el primer español que jugó al fútbol -"todavía guardo recortes de prensa acusándolos de obscenidad"- y él mismo jugó en el primer equipo del Barcelona.

Inventor del futbolín

Figueras practicó la náutica, el fútbol y el motorismo, siempre buscando el riesgo, "no me importaba ya la vida". Consta como el inventor del futbolín -creó una fábrica de futbolines- y tiene registrada la marca. "En mis futbolines, los jugadores tenían el rostro de los auténticos futbolistas y como el aluminio que existía no era suficientemente resistente, inventé la manera de conseguir un aluminio más puro para las figuras de los jugadores".

Pedro Costa, al conocer que vivía uno de los personajes del episodio, lo visitó en su casa y negoció la nota que se leerá antes de la emisión, de la que Figueras guarda una copia. Figueras no descarta acciones judiciales contra quienes empañen su honor en cualquier medio de comunicación.

El catedrático penalista que asesora a Figueras, Octavio Pérez Vitoria, conoce profundamente el caso porque era vecino del inmueble donde ocurrieron los hechos. Figueras, actualmente viudo, fue involucrado por algunas informaciones periodísticas en el entorno homosexual de Casado.

Lenguaje de cine

"Yo me he planteado este trabajo, del que estoy muy satisfecho, como si fuera una película de cine", manifestó el director del episodio, Ricardo Franco, cuando se anunció por primera vez su emisión. "No hay por qué perder en la televisión los recursos propios del lenguaje del cine. Si acaso, el vídeo y la televisión enriquecen los recursos lingüísticos del cine. Me he preocupado especialmente por mantener la atención del telespectador y, por ello, las escenas arrancan ya empezadas y prolongo sus finales de manera que el espectador se quede con ellas un rato más. Es la primera vez que hago una película de la que no soy guionista, pero me identifiqué desde el principio con el texto".

El director destaca entre los actores a Juan Echanove, joven madrileño de 23 años que interpreta el personaje de un periodista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de mayo de 1985