"Brasil pagará, pero
antes habrá que negociar", dijo ayer el ministro de Hacienda brasileño, Francisco Dornelles, al término de una entrevista con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, James Baker. Manifestó también su convicción de que Brasil logrará encontrar una solución al problema de su deuda exterior, cifrada en 102.000 millones de dólares (18,36 billones de pesetas).


























































