Los síntomas de recuperación del consumo privado se han mantenido débiles en abril

Los síntomas de recuperación del consumo, detectados a partir de marzo y tras su retroceso real de 1984, se han mantenido débiles en abril y no hay perspectivas de que mejoren en mayo. A juzgar por los principales datos que utilizan los servicios de estudios de la coyuntura, el consumo privado puede estar próximo a salir de sus tasas negativas, pero hasta ahora no parece que haya crecido. En cambio, los indicadores de la inversión, si bien más retrasados, apuntan cierta reactivación, salvo en la construcción. Todo ello, unido a la baja en las exportaciones, parece indicar que el crecimiento económico está siendo mínimo.

Entre los datos más seguidos para estimar la evolución del consumo privado figuran las matriculaciones de automóviles. El avance difundido ayer por la Asociación Nacional de Fabricantes (ANFAF) parecía infundir optimismo: en abril las ventas de turismos y derivados subieron un 8,5% (hasta 47.142 unidades) sobre el mismo mes del año anterior (43.432). Unida esta mejora a la de marzo, queda compensada la caída de meses anteriores. Los cuatro meses transcurridos han sumado un 2,3"/o de aumento sobre enero-abril de 1984 (hasta 162.154 vehículos).Sin embargo, los datos de ANFAF no incluyen las ventas de algunos vehículos de importación. Al contrario, sí cuentan vehículos vendidos a empresas. Por ello, la mayoría de los servicios de estudios de la coyuntura consideran más fiable para seguir el consumo la evolución de las matriculaciones. Aunque estos datos no los hará públicos la Dirección General de Tráfico hasta dentro de varias semanas, las muestras de ordenador facilitadas a cada fabricante para sus propias estimaciones arrojan unos 48.200 vehículos, apenas varios cientos más que en abril de 1984.

Pese a que esta cifra también compensa las fuertes, caídas de enero y febrero, la opinión más extendida entre los analistas indica que refleja un consumo real todavía no creciente. Argumentan al respecto que en marzo se animaron por la proximidad de la Semana Santa y en abril por el anuncio de subidas de precio próximas al 3 % desde mayo. Aún así, Citroën y Seat sufrieron en abril descensos en sus ventas del 23% y 26,307,V respectivamente, y en enero-abril del 18,5% y 18,2%.

Otro indicador significativo del consumo y de toda la actividad económica es el consumo de electricidad. Mientras aumentó el año pasado año como media el 4,7%, coincidiendo con un crecimiento económico en torno al 2 %, durante 1985 se mueve a una tasa interanual que apenas supera el 1%. No obstante, ha elevado su ritmo de incremento en marzo y últimas semanas de abril. Así, la expansión acumulada en los cuatro primeros meses del año respecto a eneroabril de 1984 está en el 1,4%, según cifras de la patronal UNESA (Unidad Eléctrica, SA).

Para abundar en la atonía del consumo privado -el público es poco representativo-, los medios consultados recuerdan que el aumento de precios ha estado en niveles cercanos al 10%, todavía superiores al de la renta disponible, debido al menor crecimiento de las remuneraciones salariales.

Junto al consumo, la demanda económica -coincidente con la oferta o producción de bienes y servicios- está integrada por las exportaciones, que han caído en tasas negativas, y la inversión. Los indicadores de esta última se han animado y parecen señalar aumentos reales en sus datos industriales, si bien mantienen niveles muy negativos en los de construcción, que explican más de la mitad de la formación de capital.

Las medidas del Gobierno, positivas e insuficientes

El Círculo de Empresarios considera positivas y situadas en la línea que reclamaba, pero insuficientes para lograr un crecimiento estable de la economía, las medidas que ha empezado a aprobar el Gobierno con el fin de animar el consumo y la inversión. A diferencia de la oposición conservadora, que la pasada semana expresó juicios similares, este club opina que el paquete constituye un cambio de estrategia más que de objetivos de política económica. Según José Joaquín Ysasi, presidente del Círculo, las medidas deberían ser el principio de nuevas flexibilizaciones en los mercados de bienes y servicios. Tras advertir que el Gobierno ha reconocido así que los logros ante la inflación y el exterior no son suficientes ni garantizan el aumento de la actividad y del empleo, el Círculo subraya que persiste la cautela al enfrentarse con la reducción del déficit público, el cual puede agravarse si no se compensa la baja de recaudación fiscal. Agrega que cualquier tensión inflacionista o su repercusión en la balanza de pagos bloquearía el crecimiento sostenido, por lo que es preciso mantener también el rigor monetario y el presupuestario. Al presentar estas opiniones del Círculo, José María López de Letona y Juan Entrecanales, ambos constructores, expresaron su escepticismo sobre una repercusión inmediata y efectiva de las medidas en el sector, aunque dijeron que las cosas irán menos mal que antes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 10 de mayo de 1985.

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