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Vidas no tan paralelas

K. M.¿Quiénes son estas mujeres con las que el presidente andaluz conoce gente que enloquece por tomar un café? Son políticas, como Amparo Rubiales, Carmen Gago, Chiqui Gutiérrez y Ana María Ruiz Tagle; periodistas, como Lola Cintado, Esperanza Sánchez, Pilar del Río y Marisa Ortega; mujeres de la alta sociedad, vinculadas a la moda o al diseño, como María Candau y Meye Maier; médicas, como Ana Casas y Oiga Bertornéu; Raquel Rico y María Luisa López, del Instituto de la Mujer, la funcionaria Rosamar Prieto-Castro, y artesanas, casos de Curra Márquez y Rosa Martínez. Hay también una profesora de ballet, la francesa Paul Dantoy; una pintora, Begoña Medina; una diseñadora gráfica, Meli Morales; una abogada matrimonialista, María Luz Llorca; alguna profesora, una funcionaria de policía y una directora de sucursal bancaria, Charo Muelas. E incluso hay un ama de casa, la tesorera, Carmen Elisa Padrón.

Aunque se intuye la preponderancia, voluntaria o no, de políticas y periodistas, todas las mujeres de los lunes conceden un poder aglutinante a la presidenta, Curra Márquez, que es la veterana y hace bordados de artesanía. Entre otras historias individuales está la de Charo Muelas, ex concejala por UCD en el Ayuntamiento de Vitoría, cuyo primer marido, José Ignacio Ustaran, fue asesinado por ETA. Dirige la sucursal de una caja de ahorros y está casada con un socialista.

María Candau decidió hace unos meses separarse de su marido, "un señorito andaluz, de familia similar a la mía, que estuvo 17 años viviendo a mí costa". En un marco "de terratenientes, donde no conciben que no seas de AP", y vinculados al Opus Dei, María fue llevada al psiquiatra por su familia cuando habló de separación. "Con estas mujeres me di cuenta de que no estaba loca. Me apoyaron y vi que no ponían etiquetas, porque si no, me consideraría en inferioridad con una directora general o con las periodistas o artistas". Mantiene a sus seis hijos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de abril de 1985