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Anna Dimitrievna llora a su marido.

La viuda de Konstantín Chernenko, Anna Dimitrievna, llenó ayer de humanidad las pantallas de los televidentes soviéticos al acariciar y besar el rostro de su marido, momentos antes de que fuese colocada la tapa sobre el féretro del líder soviético fallecido el pasado domingo. En la foto, la anciana es ayudada a abandonar la plaza Roja, escenario de los funerales, celebrados poco después del mediodía, en presencia de delegaciones de 150 países y bajo la presidencia de Mijail Gorbachov, nuevo secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS). "Lucharemos contra cualquier forma de pomposidad, arrogancia, vanilocuencia y falta de responsabilidad, contra todo lo que contradice las normas de vida socialista", afirmó Gorbachov en su discurso.

Páginas 2 a 5

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