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Benedetti reflexiona en Santiago sobre los aspectos negativos de su exilio

Los comentaristas literarios y "ciertos sectores intelectuales, periodísticos y culturales" de España fueron el objeto principal de una crítica suavemente acre con la que Mario Benedetti resumió los aspectos más negativos de su exilio durante la jornada de clausura del Seminario Internacional de Literatura Hispanoamericana, inaugurado el pasado lunes en Santiago de Compostela por Gonzalo Torrente Ballester. El escritor uruguayo y Cristina Peri Rossi salvaron a última hora el interés de las jornadas, muy disminuido por las ausencias de Mario Vargas Llosa, Augusto Roa Bastos y Octavio Paz.Benedetti, aire cansado y gesto amable, centró en las repercusiones del exilio sobre la obra de los escritores latinoamericanos su intervención en la mesa redonda que cerró el seminario. A partir de la experiencia personal que le aportan sus 11 años de exiliado en ejercicio, estableció un contraste entre la buena acogida "de la gente corriente, de a pie", y la actitud de "ciertos sectores" culturales y periodísticos "con los que las cosas no han sido tan fáciles". El escritor se mostró especialmente crítico con la Prensa, en la que cree ver un propósito de fomentar sentimientos de xenofobia hacia los sudacas, y con los comentaristas literarios españoles, a quienes acusó de utilizar un patrón de análisis europeo para abordar el estudio de la producción narrativa latinoamericana.

Descompromiso

La reciente tendencia de los escritores españoles a "descomprometerse urgentemente" sería, desde su punto de vista, otro de los factores básicos que influyen en una eventual descalificación de los autores latinoamericanos, "porque, para justificar su actitud 11 , aquéllos tienden a esquematizar y considerar bajo vertientes políticas toda la obra de un autor.La influencia de los latinoamericanos exiliados sobre la literatura española, y en particular sobre los hábitos del lector, ha sido en todo caso beneficiosa a juicio del autor de Geografias y El desexilio y otras conjeturas, quien sugirió como principal consecuencia la recuperación del prestigio del cuento.

"Este género, que en América tiene una consideración pareja a la de la novela, era casi una mala palabra para los editores españoles, que finalmente han admitido que el cuento puede alcanzar buenas cifras de venta". Y ahora han empezado a aparecer libros de cuentistas españoles, cuando parecía que todo se había acabado con Ignacio Aldecoa", dijo Benedetti.

Exilio y literatura fueron también las claves de la intervención de Cristina Peri Rossi en la mesa redonda dedicada a la narrativa rioplatense.

La nave de los locos, su última obra, es, según explicó ante una audiencia casi exclusivamente universitaria, el producto de las vivencias acumuladas en 14 años de un exilio español marcado por las dificultades y un cierto aislamiento. Ello se refleja en los personajes de la narración, que son todos extranjeros "y están pidiendo a gritos que les hablen, porque huyen de la indiferencia y el silencio es indiferencia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de marzo de 1985