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CARTAS AL DIRECTOR

El impuesto sobre la renta y los casados

A pesar de pasadas declaraciones del ministro de Economía, continuará este año la discriminación de los casados en lo que respecta a la declaración del impuesto sobre la renta de las personas físicas. Es archisabido que cuando los dos cónyuges trabajan, al estar obligados a acumular las rentas de ambos para efectuar la declaración, ello se traduce en un aumento considerable de la cantidad a tributar si se compara con otra pareja en la misma situación, pero que no estén sujetos por el vínculo matrimonial.La Ley 44, de 8 de septiembre de 1978, del impuesto sobre la renta de las personas risicas, es anterior a la Constitución española promulgada en diciembre de 1978, y, por tanto, debe ser reformada sin dilación, puesto que algunas de sus disposiciones son claramente inconstitucionales. Por ejemplo, no respeta el artículo 14 de la Constitución, que dice que ningún español será discriminado por razón de nacimiento, raza, sexo, religión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social (y entre las citadas condiciones o circunstancias se encuentra, sin lugar a dudas, la de estar o no casado). La citada ley contradice asimismo el artículo 31 de la Constitución, que declara que se establecerá un sistema tributario justo inspirado en principios de igualdad. Además el artículo 39 de la Constitución dice que los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de la familia, cosa que no cumple la repetida disposición.

En cambio, es chocante que ahora que el Tribunal Supremo había sentenciado que la deducción fija por gastos personales a que se tenía derecho al hacer la declaración debía entenderse por cada uno de los cónyuges si ambos trabajaban y tenían ingresos, la citada ley del IRPF ha sido de hecho modificada, aprovechando la ley de Presupuestos del Estado, en el sentido de suprimir sin más la antedicha deducción. Ahora sólo nos queda confiar en que la asociación para la defensa de los contribuyentes se decida por fin a tomar alguna medida para terminar con estos problemas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de febrero de 1985