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España participa en un programa de la OTAN para perfeccionar 12 Sistemas de armas

España participa actualmente en 12 de los sistemas de armas que han decidido desarrollar conjuntamente los países miembros del Grupo Independiente de Programas (IEPG), integrado por los países europeos de la OTAN. El último programa al que se ha sumado España ha sido el del Futuro Avión de Transporte Medio Europeo, tras la decisión adoptada en La Haya en noviembre pasado por el ministro de Defensa, Narcís Serra. Las características del avión serán definidas en los próximos meses. Cada país participante aportará un porcentaje del presupuesto equivalente a las unidades que proyecte adquirir.

Con la inclusión de España en este programa de fabricación de sistemas de armas, nuestro país colabora ya en 12 de los 35 planes europeos de desarrollo de productos bélicos. En el caso del avión de transporte medio, España ha decidido participar, a pesar de que Construcciones Aeronáuticas, SA (CASA), la principal industria aeronáutica española, desarrolla desde hace varios años un avión de ese tipo en versiones militar y civil, conocido como el CN-235. En el desarrollo de este avión, CASA colabora con la firma Nurtanio, de Indonesia.El principal objetivo de esta política de los países europeos está encaminado a lograr un mayor nivel de independencia europea con respecto a la industria estadounidense. Según fuentes del Ministerio de Defensa español, los países europeos están convencidos de que, ante los grandes presupuestos dedicados por EE UU al desarrollo de nuevos sistemas de armas, Europa sólo puede competir mediante el desarrollo conjunto de programas.

En la misma reunión de La Haya, calificada de "decisiva" en este terreno por parte de la representación española, todos los países miembros del IEPG se comprometieron a que, si iniciaban unilateralmente el desarrollo de un determinado sistema de armas, comunicarían sus proyectos al resto de países miembros para que éstos analizaran la conveniencia o no de sumarse al proyecto.

Entre los programas del IEPG en los que participa España destacan, además del Futuro Avión de Transporte Medio Europeo, el carro de combate del año 2.000 (conocido como Main Battle Tank), el misil superficie / aire de alcance medio, armamento ligero como morteros, puentes autopropulsados, sonares y sonoboyas. En los próximos meses se decidirá sobre nuevas participaciones posibles.

España ya decidió participar, hace varios meses, en otros programas europeos, como la fragata de los años noventa, el avión de combate europeo (European Figther Aircraft) y el misil contracarro de tercera generación.

Según las fuentes informantes españolas, el incremento de la participación española en organismos y programas generados en el seno de la OTAN, como en el caso del IEPG, no supone transgresión alguna del compromiso del actual Gobierno, adoptado en diciembre de 1982, de congelar la situación de España en la Alianza.

Las fuentes españolas insisten en que la participación en los citados programas militares no supone ninguna incorporación a la estructura militar de la Alianza. De hecho, afirman, en el IEPG participa Francia, a pesar de que este país no está integrado en la estructura militar de la OTAN.

El acuerdo de los países europeos de realizar programas comunes de armamento es considerado en EE UU como una iniciativa negativa para los intereses comerciales estadounidenses, ya que los países europeos han comenzado a reducir el número de importaciones de material norteamericano avanzado.

Acuerdo EE UU-Europa

Sólo en un caso EE UU y los países del IEPG han decidido, por acuerdo mutuo, evitar problemas de competencia interna en la Alianza y se han dividido el mercado a la hora de fabricar misiles aire / aire de tercera generación. Ambas partes han acordado que EE UU fabrique el misil aire / aire de largo alcance y los países europeos construirán y comercializarán, también en EE UU, el misil aire / aire de corto alcance.La participación española en estos programas supondrá, según las fuentes informantes, un importante impulso tecnológico para la industria bélica de nuestro país.

En cada programa, el Gobierno español deberá invertir el porcentaje equivalente al número de sistemas de armas que desee adquirir en el futuro, pero, una vez determinada la parte de esos sistemas que se fabricarán en suelo español, se construirán para toda la serie.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de enero de 1985

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