El español indultado por Gaddafi considera de una gran rigidez la legislación libia

Manuel García Verdaguer, liberado de su encarcelamiento en Libia por una gestión del presidente del Gobierno, Felipe González, ante el dirigente libio Muammar el Gaddafi, manifestó a este periódico que consideraba excesiva la condena que le impusieron. "Las leyes libias son muy rígidas, aunque en mi caso puede considerarse leve, puesto que podían haberme caído 25 años". Manuel García, de 28 años, fue condenado a seis años y medio de prisión tras ser detenido en el aeropuerto de Trípoli, en febrero de 1983, con 16 gramos de hachís que llevaba escondidos en un tubo de pasta dentífrica.

"Los primeros momentos fueron difíciles", dice Manuel García, "por la incomunicación; nadie hablaba español y tuve que entenderme poco a poco en italiano, inglés y aprendí algo de árabe".Manuel García se había trasladado a Libia contratado por la empresa Cobra, SA, para instalar tendidos eléctricos. Antes había estado con la misma empresa en Arabia Saudí. "No conocía las leyes libias", añade Manuel García, "ni que fueran tan estrictas. Yo sabía que la posesión de droga para uso personal estaba prohibida, pero no me imaginaba esa reacción". El electricista español pensó que sólo, después de ser detenido en el aeropuerto de Trípoli, le "expulsarían del país y mandarían a España".

A los ocho meses de estar encarcelado, Manuel García fue juzgado y condenado. Solicitó varios indultos a través del consulado español en Libia, pero no tuvieron resultado positivo. En la prisión, dice Manuel, "nos levantaban a las seis de la mañana, salíamos al patio, comíamos a la una, y cuando se iba el sol nos encerraban". Las celdas eran compartidas por 14 presos, y la "comida era muy picante".

Hace unos días se enteró de que Felipe González se había entrevistado con Gaddafi en Palma de Mallorca. "No me imaginé que iban a hablar de mí, pero al poco tiempo me indultaron", en un gesto considerado como de buena voluntad tras las polémicas declaraciones de Gaddafi sobre Ceuta y Melilla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 25 de diciembre de 1984.

Archivado En:

Te puede interesar

Suscripciones El PaísSuscríbete

Lo más visto en...

Top 50