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Dos militales y un civil muertos por la explosión de un coche bomba en Galdácano

Lo explosión de un coche bomba, cuya carga -más de 20 kilos de Goma 2 y gran cantidad de metralla- fue accionada al paso de un convoy militar integrado por un microbús y dos coches de escolta, produjo ayer la muerte del subteniente del arma de Infantería Francisco Javier Fernández de Lajusticia, la del teniente Juan Enrique Criado y la del civil Manuel Asensio Pereda. 11 personas, en su mayoría soldados de reemplazo, resultaron heridas, algunas muy graves. El atentado se produjo en la localidad vizcaína de Galdácano, poco después de las 15.30, en la víspera de la festividad de la Inmaculada, patrona de la Infantería.

Un camionero que almorzaba en e, restaurante Oyarzabal, situado junto a la carretera general Bilbao-San Sebastián a la altura de Erleches, pudo observar hacia las 15.30 horas a dos jóvenes que aparcaban un viejo Seat 1500 de color blanco junto a una pequeña tapia, en el cruce de dicha carretera con la de que Larrabezúa. Los dos jóvenes, que llamaron la atención del testigo, porque no es normal aparcar un coche en una encrucijada de tanto tránsito, se alejaron del lugar a pie.Unos 10 minutos más tarde llegaba al cruce el convoy militar. El microbús, de 20 plazas, iba precedido y seguido por sendos Land Rover. Inmediatamente detrás del segundo automóvil de escolta viajaban una hormigonera de una cantera de Mañaria y, tras ella, un Seat 124 de color verde ocupado por la pareja formada por los jóvenes Francisco Restegui y Deira Savoli, esta última de nacionalidad italiana. Los jóvenes escucharon una fuerte explosión, vieron estallar el parabrisas de su coche y notaron que el vehículo saltaba por la parte de atrás. Casi de inmediato escucharon varios disparos.

La explosión se produjo en el momento en que el convoy, tras haberse detenido brevemente en una señal de alto, reiniciaba la marcha. El Seat 1500 que contenía la carga saltó por los aires, esparciendo en un amplio radio la metralla. El microbús militar, alcanzado en su flanco derecho, quedó totalmente acribillado. En su interior viajaban dos tenientes, un subteniente, un sargento y cinco soldados, así como el cocinero, la empleada de la limpieza, otro civil y el capellán del cuartel del regimiento de infantería Garellano 45, con base en Munguía. Todos ellos se dirigían desde dicho cuartel a Bilbao tras finalizar su jornada de servicio.

Los disparos que oyó la pareja que viajaba en el Seat 124 fueron efectuados por los ocupantes del Land Rover que abría la marcha, lo que podría indicar que los soldados que viajaban en él tuvieron ocasión de ver a las personas que habían accionado el dispositivo mortífero.

Al otro lado de la pequeña tapia junto a la que había sido colocado el coche-bomba, hay un talud de unos 15 metros, y tras éste un pinar bastante denso y desde el que se divisa perfectamente el cruce de carreteras.

Un oficial de la Policía Nacional indicó, hacia las 17.00 horas, tener noticias de la detención, poco después del atentado, de dos jóvenes que viajaban en un vehículo Talbot de color negro que circulaba por las inmediaciones. A última hora de ayer eran interrogados en la Jefatura de Policía de Bilbao.

Relación de víctimas

El primer fallecido, el subteniente Francisco Javier Fernández de Lajusticia, tenía 43 años, estaba casado y era padre de tres hijos. Horas después falleció también el teniente Juan Enrique Criado, internado con graves heridas en el hospital civil de Basurto, donde, pasada la medianoche murió Manuel Asensio Pereda, cocinero del cuartel, que presentaba fractura abierta de cráneo con pérdida de masa encefálica. Hoy, a mediodía, se celebrarán los funerales por las tres víctimas en el cuartel de Munguía, con la presencia del ministro de Defensa, Narcís Serra. Según la relación facilitada por el Ministerio de Defensa, los heridos son: el teniente Francisco Bermejo Rodríguez, muy grave; el cabo Severino Estrada Artos, grave; el soldado Félix Salcedo Bocadulce, grave; el sargento Justo Martín Villaseñor, leve, dado de alta; Emiliano Vega Zambrano, soldado, leve; María Santamaría Simón, de 61 años, empleada de la limpieza, con traumatismo craneal, estado muy grave; Agustín Carbonell Turón, soldado conductor del microbús, leve; Javier López Valcárcel, soldado, leve; Miguel Ángel Méndez Morán, civil, conductor de una motocicleta que circulaba por el lugar, leve y dato de alta; Francisco Delgado del Hoyo, sacerdote, capitán capellán del acuartelamiento de Munguía, grave, soldado Agustín Melo García, leve.El vehículo utilizado para el atentado había sido robado a punta de pistola a las 13.45 horas en el casco urbano de Galdácano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de diciembre de 1984

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