La Fiscalía del Supremo pide el procesamiento de los dos magistrados implicados en el 'caso Bardellino'

, La Fiscalía del Tribunal Supremo solicitó ayer los procesamientos de los magistrados Jaime Rodríguez Hermida, del Tribunal Supremo, y Ricardo Varón Cobos, de la Audiencia Nacional, por los delitos de prevaricación (dictar conscientemente una resolución injusta) y cohecho (haber aceptado sobornos) el primero, y prevaricación el segundo, en relación con la irregular puesta en libertad del jefe de la Camorra napolitana Antonio Bardellino, Tonino. El fiscal ha solicitado también los procesamientos de Josefa Suárez Peral, la Pepa, amiga de Rodríguez Hermida, y de Rita de Vita, compañera del mafioso, a través de las cuales se realizó toda la operación que concluyó con la excarcelación y posterior fuga al extranjero de Bardellino.

La petición de procesamiento de los magistrados y las dos mujeres ha sido formulada por el teniente fiscal del alto Tribunal, Cándido Conde-Pumpido, que lleva personalmente la acusación por encargo del Fiscal General del Estado, a la Sala Segunda del Tribunal Supremo que juzgará el caso, por la condición de personas aforadas de los jueces.Junto a la solicitud de los procesamientos, el fiscal ha pedido también que se practiquen varias diligencias de prueba complementarias, entre las que figuran algunas destinadas a "esclarecer determinadas cuentas corrientes", según informaron fuentes competentes.

Este informe del fiscal se ha producido en la causa penal que se sigue contra los magistrados. En la querella presentada por la Fiscalía en abril de este año, se acusaba a los dos jueces de prevaricación, y a Rodríguez Hermida de cohecho y encubrimiento. Este último delito, que era el único que podía ser castigado con una pena de hasta seis años de cárcel, no ha sido ratificado en la actual petición de procesa miento. El expediente disciplina rio contra Rodríguez Hermida y Varón se encuentra paralizado a la espera de que se resuelva el proceso penal.

Auto de libertad

Ricardo Varón Cobos, juez central número 1 de la Audiencia Nacional, encargado por sustitución del Juzgado Central número 5, dictó a finales de enero de 1984, un auto de libertad del miembro de la mafia de Nápoles Antonio Bardellino, que había sido reclamado por las autoridades italianas por varios delitos. La Fiscalía consideró en la querella que el auto de libertad del camorrista que elaboró Varón, inducido por el magistrado de la Sala Tercera del Tribunal Supremo Jaime Rodríguez Hermida, estuvo inspirado en razones ajenas a la justicia y por ello debía ser considerado injusto.

Encarnación Reaño, compañera del presunto lugarteniente de Bardellino, Raffaele Scarnato, que fue testigo de excepción en el proceso de la irregular puesta en libertad del jefe de la Camorra, manifestó a este periódico y a las autoridades judiciales que los dos magistrados y los intermediarios Luis Plana Terraza, el Catalán, y Josefa Suárez, la Pepa, se repartieron 10 millones de pesetas a cambio de la libertad de Bardellino. Según la testigo, el dinero se repartió en dos entregas y fue llevado por Rita de Vita en el interior de las botas a la peluquería propiedad de la Pepa. Sin embargo, las pruebas documentales sobre estos extremos fueron destruidos por Rita, y el fiscal no ha pedido el procesamiento de el Catalán.

Si ha podido ser comprobado, por testimonios indirectos, ya que Hermida ha negado haber recibido dinero o regalo alguno, que la tarde anterior a la puesta en libertad de Bardellino, Encarnacion acompañó a Rita de Vita a comprar una pulsera de oro para el magistrado en la joyería Sariz, de la Gran Vía de Madrid, que hace un dibujo de herradura, costó 185.000 pesetas y fue entregada a Rodríguez Hermida en una cena celebrada en un restaurante de cuatro tenedores para festejar la libertad de Tonino, y a la que asistieron Rita, Bardellino, la Pepa y el magistrado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 30 de noviembre de 1984.

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