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'Cumbre' política para intentar salvar la coalición de Gobierno en Portugal

Las conclusiones del Consejo Nacional del Partido Socialdemócrata (PSD), celebrado el pasado fin de semana en Viseu, han causado sorpresa y decepción entre los dirigentes del Partido Socialista (PS), que consideran que su aliado de Gobierno ejerce desde dentro una labor de zapa e incluso de oposición. La supervivencia de la coalición de ambas formaciones, las de mayor implantación en el país, será el tema central de la cumbre que socialistas y socialdemócratas celebran hoy en Lisboa.La noticia del aplazamiento de la cumbre -prevista en principio para hoy- provocó una serie de rumores acerca de una inminente intervención por televisión del primer ministro, el socialista Mario Soares, en la que supuestamente iba a anunciar su renuncia a la jefatura del Gobierno y a amenazar a los socialdemócratas con romper la coalición.

Declaraciones sucesivas del portavoz del Gabinete de Mario Soares apaciguaron parcialmente los ánimos. Primero se supo que Soares no preparaba ningún mensaje al pueblo; luego, que desmentía los rumores de dimisión, y finalmente, que la cumbre se realizará hoy, después de un encuentro entre Mario Soares y Mota Pinto, líder del PSD.

Rui Macheta, vicepresidente del PSD y ministro de Justicia, había advertido el domingo a sus correligionarios de que no debían esperar que Soares aceptara en calma y pacíficamente unas resoluciones que significaban la adopción por los socialdemócratas de una estrategia de prerruptura de la coalición. No obstante, el comunicado final de Viseu rechazó todas las condiciones puestas días antes por el PS para clarificar y profundizar la alianza entre los dos partidos.

Los socialdemócratas, ya antes del Consejo Nacional, afirmaron su deseo de preservar la estabilidad del Gobierno, pero con alusiones directas a un cambio en la forma de gobernar y al debate sobre los presupuestos del Estado para 1985. Y a la propuesta socialista de posponer por seis meses la definición de las candidaturas presidenciales, el PSD respondió en Viseu con un no rotundo, definitivo e inmediato, a una candidatura, apoyada conjuntamente, de Mario Soares o de cualquier otro militante socialista o equidistante de los dos partidos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de noviembre de 1984