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La difícil pacificación de Euskadi

Brouard era pieza clave en la negociación con ETA

Herri Batasuna ha mantenido importantes contactos para mediar en este proceso

Miembros de la coalición nacionalista radical vasca Herri Batasuna han mantenido contactos con distintos sectores de la Administración y otros estamentos españoles y franceses, así como con medios eclesiásticos, con el fin de facilitar una negociación entre la organización terrorista ETA y las autoridades de Madrid. Dichos contactos han sido reconocidos por distintos dirigentes de HB en las horas siguientes al asesinato del presidente de HASI y también dirigente de la coalición, Santiago Brouard, quien había desempeñado un importante papel en ese proceso, según un destacado miembro de la mesa nacional de HB. Cinco días después del asesinato del dirigente abertzale, la policía no parece disponer de pistas significativas sobre la identidad y procedencia de los autores del atentado que costó la vida a Brouard.

"Miembros de HB han mantenido contactos con personas cercanas al Gobierno español, con determinados interlocutores del poder judicial, con esferas de la cúpula militar, con la Dirección de la Seguridad del Estado, con miembros de la Administración francesa y, por vías más indirectas, con sectores eclesiásticos, con el fin de buscar la negociación con ETA", según ha reconocido a este periódico el dirigente de la coalición abertzale Jon Idígoras.El miembro de la mesa nacional de HB precisa que gran parte de estos contactos se han mantenido antes de la oferta anunciada por el Gobierno a finales de agosto. Idígoras matiza que HB sólo es un intermediario en la negociación con ETA y reconoce que en ese proceso el asesinado Santiago Brouard jugaba un papel decisivo. La dirección de Herri Batasuna ha decidido no hacer públicos, por ahora, los nombres de los interlocutores contactados, puesto que, en opinión de Jon Idígoras, sin discreción, esas vías se cortarían, y "nosotros queremos mantener las puertas abiertas".

El dirigente abertzale matizó que si se facilitaran esos nombres los interlocutores lo negarían, "como haría yo mismo aunque fuera verdad y como ocurrió con la entrevista que mantuvo una pequeña comisión de HB, donde se encontraban Santi Brouard e Iñaki Esnaola, con el embajador francés en España, Pierre Guidoni". "El embajador", añade, "desmintió esa reunión, pero es absolutamente cierto que se mantuvo. Francia quiere, rápido, una solución negociada al problema vasco".

Jon Idígoras afirma que el asesinato de Santi Brouard no rompe la negociación, sino que solamente puede retrasarla, "porque no es fácil sentarse a negociar mañana, sino más adelante".

Sobre la posibilidad de que haya existido un contacto directo del Gobierno con ETA, el dirigente abertzale explica que desconoce ese asunto, "aunque puede caber la posibilidad de que haya existido ese contacto directo con ETA. De hecho, Txiqui Benegas lo ha hecho en ocasiones anteriores".

El papel de intermediario y decisivo interlocutor en la negociación del Gobierno con ETA del asesinado Santiago Brouard es absolutamente corroborado por Jon Idígoras, quien precisa que "Santi fue un hombre verdaderamente comprometido en buscar la paz en Euskadi. Tomaba contactos con ETA y con el Gobierno para buscar la negociación"

Santi Brouard, en opinión del dirigente de HB, "tenía una gran capacidad dialogante y un carisma más abierto hacia otros nacionalismos. La elección de su asesinato, por ese lado, ha sido bien calculada". El asesinato del dirigente abertzale, directamente comprometido en la negociación con ETA, obviamente no favorece este proceso y, en opinión de Idígoras, refuerza las posturas de HB, como se ha podido observar en la respuesta popular obtenida por su asesinato, que "debe ser objeto de reflexión por parte del Gobierno".

Idígoras asegura que HB ha entendido el mensaje que ha producido este asesinato en sus dos vertientes: "Crear", dice, "mayor grado de crispación en Euskadi y la intimidación, porque esto quiere decir que ahora cualquiera de nosotros puede ser el objetivo".

Radical pero negociador

El dirigente de HB precisa que en este proceso "el Gobierno quiere aislar a HB para llegar a una negociación a la baja e irrisoria. El intento más serio de negociación fue cuando Garaikoetxea propuso la mesa por la paz en Euskadi, pero el PSOE no supo aprovechar ese momento, no ofreció nada y quiere solucionar todo por la vía policiaca".

El papel determinante que jugaba Santiago Brouard en el proceso de negociación con ETA es corroborado también por el secretario provincial del Partido Socialista de Euskadi de Vizcaya (PSE-PSOE), Ricardo García Damborenea, quien le define como "una persona popular a quien siempre se consultaba en cuestiones estratégicas. Se le escuchaba atentamente en HB y en Francia. Era un importante elemento de conexión".

Sin embargo, Ibamborenea aclara que la capacidad dialogante y mediadora de Brouard no le impedía ser uno de los hombres más radicales de Herri Batasuna. "Todo el mundo sabe, y lo voy a decir suavemente, que hay gente que ha tenido que pasar por su consulta en relación con el impuesto revolucionario". "Brouard", añade, "era la cabeza más representativa de Herri Batasuna, y HB es el soporte de ETA, y ETA ya lleva muchos asesinatos en su haber después de establecido el sistema democrático en España".

El nacionalismo radical que impregnaba la personalidad de Brouard también es confirmado por fuentes de la coalición abertzale, e incluso por su propia hija, quien asegura que su padre "era abierto y dialogante", pero manteniendo siempre el marcado carácter nacionalista radical que le caracterizaba. Cherna Montero, abogado defensor de elarras, manifestaba también en este sentido que Brouard "pasó de ser un nacionalista tradicional a ser muy radical", y dentro de ese marco le define como "un hombre que siempre buscaba puntos de encuentro".

Damborenea asegura que ahora el máximo dirigente de ETA, Domingo Iturbe Abasolo, Txomin, "puede jugar un papel decisivo para que cientos de etarras que están en el sur de Francia, en las cárceles y deportados, opten por la paz".

El secretario del PSE-PSOE reconoce que el asesinato del dirigente abertzale "dificulta más el diálogo político para llegar a la pacificación de Euskadi, eleva la crispación y estimula la escalada vengativa", pero afirma que, en el proceso de negociación con ETA, "la desaparición de Brouard no impide que HB siga en el proceso si realmente existe en la coalición abertzale voluntad de negociar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de noviembre de 1984