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CIENCIA

El bebé al que se trasplantó un corazón de mono supera los primeros riesgos de rechazo

La niña de 15 días a la que le fue trasplantado el pasado sábado el corazón de un mandril joven en la localidad de Loma Linda, cerca de Los Ángeles, se encuentra en un estado de salud "estable", dentro de la gravedad que conlleva la operación. Los médicos del equipo que realizaron el trasplante se han mostrado optimistas y han vaticinado "una vida larga y normal" para la niña. La niña, cuyo nombre no ha sido revelado y que nació con una malformación congénita del corazón que le llevaría a una -muerte cierta y casi inmediata, salió con normalidad de la anestesia y ya abre y cierra los ojos, aunque todavía se encuentra asistida por un respirador artificial.

Hasta ahora se han realizado sólo cuatro operaciones de trasplante de corazón de monos a personas humanas. En estos casos todas eran adultas, pero ninguna de ellas vivió mas de tres días y medio. Dos de estas operaciones fueron realizadas por el doctor Christian Barnard.En opinión de los médicos que han realizado el trasplante, las previsiones son optimistas debido tanto a la corta edad de la paciente corno a la juventud del mandril. Según los mismos médicos, el peligro mayor en este tipo de operaciones es el rechazo, "pero los recién nacidos tienen más posibilidades que los adultos debido a que su sistema inmunológico está todavía en formación".

Los médicos han explicado que eligieron un corazón de mandril joven porque estos animales tienen una estructura de corazón muy parecida a la del humano. Entre otros inconvenientes con los que se encuentra esta operación es que los mandriles adultos sólo alcanzan 40 kilos de peso, pero los médicos esperan que el corazón del mandril crecerá mucho más en el cuerpo de la niña que lo hubiera hecho en su cuerpo original.

Especies protegidas

El doctor Bailey, jefe del equipo que realizó la operación, ha explicado que se eligió el corazán de un mandril porque existe un gran ríúmero de ellos. "El chimpancé, el orangután o el gorila hubieran sido mejores donantes", precisó, "pero o son especies protegidas o se reproducen mal en cautividad. Los mandriles, sin embargo, se multiplican sin problemas fuera de su medio habitual".El hospital eligió el mono que se utilizó como donante entre un grupo de mandriles de edades comprendidas entre los cuatro meses y un año y que se habían criado en el hospital para convertirse en donantes de órganos. Los mandriles viven en regiones rocosas de África y Oriente Próximo en grupos organizados jerárquicamente y están considerados como extremadamente inteligentes.

Los responsables del hospital, que depende de una universidad regida por la secta religiosa Adventistas del Séptimo Día, han declarado que esperaban que su decisión de trasplantar el corazón de un mono a un ser humano levantase polémica.

Los primeros en reaccionar han sido varias organizaciones norteamericanas de defensa de los animales, que han señalado que la operación tendrá "como única consecuencia matar a un mandril para prolongar la agonía de un niño". Esta operación ha provocado también polémicas en los ambientes científicos norteamericanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de octubre de 1984