Los gobernadores del partido oficialista brasileño prefieren al candidato opositor
Nueve de los doce gobernadores del partido oficialista (PDS) prefieren al candidato de la oposición a la presidencia de Brasil. Éste es el resultado de una larga reunión realizada recientemente en Río de Janeiro.Las reacciones, tanto entre los asesores del candidato oficialista, Paulo Salim Maluf, como en la presidencia de la República, han sido inmediatas. El primero anunció que intensificará sus contactos personales con los delegados de los Estados cuyos gobernadores se sumaron a la disidencia y el presidente canceló una audiencia previamente concedida a uno de los gobernadores en cuestión.
La decisión de los gobernadores -dos de ellos anunciaron que no respaldarán a Maluf, y que todavía no saben si van a sumarse a la candidatura del opositor Tancredo Neves o simplemente dejarán de comparecer al colegio electoral que se reúne el día 15 de enero no llegó a ser una sorpresa. Sin embargo, se trata de un hecho que agrava aún más la situación del diputado Paulo Salim Maluf.
En Brasil los gobernadores tienen un auténtico peso político en sus Estados y pueden controlar en buena medida los votos de los diputados y delegados que cada Estado enviará al colegio electoral. Con esa decisión, lo que esos gobernadores hicieron fue reforzar la imagen de campaña congelada que acompaña al candidato oficia lista.


























































