El Gobierno intenta superar el pesimismo sobre el Acuerdo Económico y Social
Las negociaciones para el Acuerdo Económico y Social entre Gobierno, patronal y sindicatos, interrumpidas el pasado 2 de agosto, entran hoy en una fase decisiva para lograr puntos de entendimiento. El Gobierno intenta superar las diferencias que existen entre sus planteamientos y los de los agentes sociales, sobre todo con la patronal CEOE, cuya firma considera indispensable. CC OO, saliendo al paso de las opiniones expresadas por UGT y el propio ministro de Traba . lo en el sentido de que su ausencia no hipotecaría la eficacia del acuerdo, anunció ayer que no se retirará en ningún, momento de la mesa.Pese a que en estos 25 días las declaraciones han estado dominadas por el pesimismo respecto a la posibilidad de llegar todos a un pacto, desde el Gobierno se ha tratado de animar a la patronal con un panorama financiero más atractivo y acorde con su petición de que haya créditos y a precios más bajos.
Marcelino Camacho, secretario general de CC OO, señaló que su sindicato tratará, "hasta el último minuto, de modificar la política económica del Gobierno". UGT ha confirmado su apoyo crítico a las medidas del Ejecutivo con el propósito de influir en ellas. Al igual que CC OO, la CEOE coincide en querer modificar los planteamientos del Gobierno socialista, especialmente en lo que a aumento de inversión y reducción de gasto público se refiere.
En las posiciones de cada parte, la creación de empleo, como ocurre en la mayor parte de los países europeos, ha pasado a ser el tema clave de la concertación, por delante del mantenimiento del poder adquisitivo de los salarios.
En su lugar, las diferencias de las partes se polarizan en torno a los Presupuestos Generales del Estado, como resumen de política económica anual. Los de 1985 habrán de ser enviados al Parlamento antes de que termine el presente mes.
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