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Crítica:ZARZUELA /'AGUA, AZUCARILLOS Y AGUARDIENTE'

Teatro popular y documento sociológico

Como inauguración del I Seminario Internacional de Zarzuela organizado por el Centro Español del Instituto Internacional del Teatro, la Escuela Superior de Canto presentó el miércoles Agua, azucarillos y aguardiente, de Miguel Ramos Carrión y Federico Chueca. El jueves comenzó la lectura de ponencias y las discusiones, que se prolongarán hasta esta tarde.Agua, azucarillos y aguardiente es una de las piezas del género chico más conseguidas: por la gracia y significación del libreto y por la de las melodías de Chueca. Desde su estreno, la noche del 23 de junio de 1897, en el teatro Apolo, este subtitulado por sus autores "pasiIIo cómico" no ha dejado de gozar del favor del público. Por los tipos, ambientes y situaciones, hoy Agua, azucarillos y aguardiente adquiere importancia de documento histórico y sociológico a la vez que interesa y alegra las pajarillas, sobre todo si, como en este caso, el director, Rafael Pérez Sierra (alma de este seminario), trabaja la escena y la dicción con madrileñismo natural. El habla de Madrid, que, por sí misma, tiene algo de distorsión del castellano, tal y como sucede al italiano de Roma o al francés de París, suele ser supercarícaturizada por los actores al uso, con lo que pierde toda su gracia el lenguaje, tan inteligentemente recogido y estudiado por Ramos Carrión. Pérez Sierra luchó contra esto y el grupo de jóvenes intérpretes de su escuela dio lecciones de bien hacer, a la vez que cantaban con propiedad; quiero decir que resolvían la solución de continuidad que se establece siempre en la zarzuela entre palabra y música.

l Seminario Internacional de Zarzuela

Agua, azucarillos y aguardiente, de Ramos Carrión y Chueca.Director escénico: Rafael Pérez Sierra. Director musical: José María Franco. E,scenarios: Gustavo Torner. Intérpretes: Teresa Verdera, Sonsoles Benedicto, ingeles de las Heras, Célida Alzola, Joaquín Mofina, J. Antonio García Quijada, Santiago Incera y Juan Echanove. ¿7oros de la Escuela Superior de Canto. Teatro de la Escuela Superior de Canto. 13 de junio.

Escenarios de Torner

Los escenarios, absolutamente deliciosos, de Gustavo Torner, estilizaban el paseo del Prado Con tierna ironía pero sin caer en lo naïf. Y los distintos tipos individuales o colectivos lechuguino romántica, señora troná, implacable casero, chulapas buenazas y bravías y sus parejas, aprovecha dos y holgazanes, barquilleros, ni fieras y amas de cría gallegas o catalanas o algún personaje episódico como el músico italiano callejero, denominado gachó del arpase definían en el cuadro general con pincel fino y encariñado con los originales y su retrato teatral y musical.

José María Franco llevó a tono la parte musical y esta vez la palabra tono significa buena cohesión con la dirección escénica. Huyó también de exageraciones y vivacidades de furia española y todo quedó con el encanto de un viejo grabado que tomara nueva vida para los ojos y oídos de hoy. La propiedad de Teresa Verdera, deliciosa Asia; la justeza de su mamá, doña Simona, a cargo de Sonsoles Benedicto; el atractivo gestual y de acción entonado con la sencillez de su manera lírica de Ángeles de las Heras y su querida amiga y contrincante, Célida Alzola (en los personajes de las aguadoras Pepa y Manuela), la excelente voz del tenor Santiago Incera o el perfecto carácter de Joaquín Molina y García Quijada (los maridos) merecieron los aplausos recibidos, ante los cuales debieron saludar todos los integrantes del reparto, directores y decorador.

El seminario ha desarrollado ya las ponencias sobre La zarzuela en la base del nacionalismo musical español, La discografía y Voces en la zarzuela, tras las cuales tuvo lugar una animada discusión, con casi. mayoritaria intervención de congresistas extranjeros. Ebermann, de la sección musical del Instituto Nacional del Teatro, mostró su excelente impresión al ver que el tema de la zarzuela conservaba vitalidad.

Antes de la representación, el presidente del Centro Español del Instituto Internacional del Teatro, Antonio Gala, pronunció unas incitantes palabras de bienvenida. Con su saludo dejaba abierta la discusión sobre la zarzuela, que, "como cualquier manifestación tradicional de teatro, es una manifestación del alma popular que lo creó".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de junio de 1984