El mandato judicial, necesario en Estados Unidos para investigar las cuentas
Una serie de leyes y regulaciones protegen el secreto bancario de los norteamericanos, aunque el Servicio de Impuestos (Internal Revenue) o el Buró Federal de Investigación (FBI) pueden abrir investigaciones de cuentas en caso de evasión fiscal o cuentas con implicaciones criminales, pero en ningún momento las investigaciones pueden realizarse sin previa orden judicial.En primer lugar, los clientes están protegidos por la rígida norma que se aplica entre los empleados de banca de dar total confidencialidad a las relaciones entre el banco y sus clientes. En segundo lugar, el Bank Secrecy Act de 1970 concede protección legal a los clientes bancarios sobre el derecho a la confidencialidad o intimidad personal.
Sin embargo, si el Servicio de Impuestos o el FBI deciden abrir una investigación, el camino habitual, según fuentes bancarias norteamericanas, es que la auditoría de impuestos entre en contacto directo con el interesado y le pida que aporte, de una forma voluntaria, su expediente de la cuenta bancaria. En general, el investigado acepta el principio. De lo contrario, el Servicio de Impuestos deberá aportar un emplazamiento judicial y demostrar al banco que su investigación es de buena fe y que no se trata de una incursión arbitraria.
El proceso de investigación será comunicado previamente al interesado mediante una copia del emplazamiento judicial hecha por el tribunal que autoriza la investigación. El investigado goza de un tiempo prudencial, determinado por la ley, para poder acudir a un juez y solicitar protección legal en caso de que considere que sus derechos han sido vulnerados o que no existe justificación para la investigación.


























































