Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Marcelino Oreja fue elegido, por amplia mayoría, secretario general del Consejo de Europa

Marcelino Oreja Aguirre, ex ministro español de Asuntos Exteriores, fue elegido ayer secretario general del Consejo de Europa por una mayoría aplastante, y en primera vuelta, de 85 votos sobre un total de 162 sufragios emitidos.

El Gobierno español manifestó de inmediato, a través de la Oficina de Información Diplomática, "su profunda satisfacción por el éxito del candidato" que había patrocinado. En el transcurso de la misma sesión, la Asamblea Parlamentaria del Consejo respaldó, por amplia mayoría, la iniciativa del presidente Felipe González de convocar una conferencia de los 21 jefes de Estado y de Gobierno de la organización para establecer una cooperación internacional contra el terrorismo.En su primera conferencia de prensa -en inglés, francés y español- ante el grupo de periodistas internacionales que presenció el voto en el hemiciclo del Consejo de Europa, Oreja subrayó que una vez más se evidenciaba "la vocación europea de España". También consideró su triunfo como el desenlace de una "acción de Estado" llevada a cabo unánimemente por el presidente del Gobierno español y por todos sus colaboradores, que han trabajado con entusiasmo durante los últimos cinco meses mientras el ex ministro recorría los 21 países del Consejo y visitaba a cada uno de los 165 miembros de la Asamblea Parlamentaria.

La elección, ayer por la tarde, de Oreja no careció de emoción y de cierta inquietud en algún momento, en el que se dudó del voto (secreto) de los turcos. La mayoría de los presentes en el hemiciclo estimaba que Oreja ganaría el máximo puesto ejecutivo del organismo europeo, pero en la segunda ronda, que debiera haberse celebrado en esta mañana de hoy, jueves.

Mientras se efectuaba el escrutinio, Oreja disimuló perfectamente los nervios tomando un café en la barra del bar del Consejo. Cuando repentinamente se anunció que el secretario general saliente, Franz Karasek, había sumado 39 sufragios y 36 el candidato noruego, Ole Algard, fue el momento de la explosión de abrazos, besos (su mujer, Silvia, no estaba lejos del triunfador) y de las "enhorabuena, señor secretario general" de parlamentarios y espontáneos que desde la tribuna pública habían seguido el voto.

El Consejo de Europa acogió con gran satisfacción y con esperanza este éxito. Muchos comentarios y opiniones coincidían con los de Oreja, al convenir en que este triunfo europeo no puede sino favorecer a España, que, por primera vez, ocupa el puesto más elevado de mando de un organismo internacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de mayo de 1984