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Manuel Conejero presenta un breve diario de críticos shakespearianos

José Luis Gómez y Nuria Espert elogian la obra

Manuel Ángel Conejero, catedrático y director del Instituto Shakespeare, de la Universidad de Valencia, es el autor del libro La escena, el sueño, la palabra. Apunte shakesperiano, que presentó ayer el actor José Luis Gómez, director del Teatro Español, en el Centro Dramático Nacional, su sede de Madrid. Este pequeño volumen está escrito en el patio de butacas de numerosos teatros europeos donde Conejero tuvo necesidad de escribir en un pequeño bloc de notas las sugerencias de la representación de Shakespeare que estaba contemplando, en Milán, París o en Stratford-on-Avon, la tierra de Shakespeare en Inglaterra.El libro está escrito desde la doble preocupación de la traducción que el actor hace del texto y la traducción de los espectadores -también actores- al contemplarle. "La escena es el lugar donde ocurre el proceso de traducción de la vida -de la teatralidad de la vida-", asegura Conejero, "y está el ámbito donde se teatraliza lo que los demás teatralizan en la escena". ¿Y la palabra? "La palabra", agrega, "es el primer segmento de una cadena de engaños generalizados, a partir de los cuales se crea realidad teatral en la vida".

De la diversidad de traducciones de los textos clásicos es una muestra la diferente lectura que realizan del texto de La tempestad Núria Espert y Manuel Ángel Conejero. La última traducción escénica de Próspero significa, para Núria, "hablar de comprensión, de una espiritualidad por encima de venganzas, de odios y de afirmaciones, cosas tan hermosas que vuelven a estar de moda. Y que hace 10 años no lo estaban tanto". Para la actriz catalana, el libro de Conejero es, además, un resultado poco frecuente de la colaboración entre universidad y mundo del teatro, que, en su opinión, no se produce en los Encuentros de Almagro, creados para determinar esta difícil colaboración.

En el otro extremo de la traducción, el director del Instituto Shakespeare escribe a la luz de su pequeña linterna: "Ésta es una historia de sometimiento y transcurre en Milán, a 28 de octubre de 1978. Hoy, Caliban, de nuevo, será humillado. Comprobaremos cómo el odio sólo engendra odio, y cómo la piedad no es más que una construcción del lenguaje". La comprensión que resalta Nuria en Próspero es una traducción falsa para Conejero, que ve en el duque desposeído "la otra cara, la de la crueldad: Próspero esta jugando sucio".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de abril de 1984