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Cargos públicos socialistas piden la dimisión del secretario general del PSOE de Cantabria

El secretario general del Partido Socialista de Cantabria-PSOE, Jaime Blanco, se enfrenta desde hace algunas semanas a una creciente contestación en el seno de su partido, que culminó el pasado fin de semana con la redacción de un escrito firmado por una treintena de cargos públicos socialistas en el que se pide su dimisión. Se llega así al punto de mayor tensión en una crisis iniciada, hace algo menos de un mes, con la salida del partido de un miembro del comité ejecutivo y diputado regional y la dimisión de otros ocho miembros de dicho organismo directivo. Asimismo desde algunos sectores minoritarios del PSOE se ha criticado el alto nivel de endeudamiento de la organización socialista cántabra, acusando a la dirección de actuaciones económicas irregulares, desmentidas por el responsable federal del área de administración y finanzas.Entre los firmantes del documento que fue entregado el pasado viernes al secretario general del Partido Socialista de Cantabria-PSOE, Jaime Blanco, se encuentran los parlamentarios José Luis García, Mario García-Oliva y Jesús Cabezón; los directivos provinciales del Insalud y de Educación y Ciencia, Fernando Lamata y Marcos Caloca, respectivamente; diputados regionales como Enrique Ambrosio Orizaola y otros que son a su vez alcaldes, como los de Reinosa, Vega de Pas y Laredo. En dicho escrito, en el que se valoran positivamente algunas de las actuaciones de la dirección socialista, se solicita de Blanco que presente su dimisión como forma de reducir las tensiones existentes en el seno del Partido Socialista de Cantabria-PSOE. Ni Blanco ni ningún otro miembro de la comisión ejecutiva socialista estaban ayer localizables, si bien fuentes cercanas a éste señalaron que la respuesta a dicha carta se daría dentro de los órganos del partido, que "es donde deben plantearse estos temas".

Para algunos de los firmantes del escrito no se trata de plantear las cuestiones "al margen de los cauces estatutarios; se trataba de reflejar internamente el estado de opinión de un grupo de militantes y lamentamos que esa carta se haya dado a conocer a la opinión pública". Sin embargo, para la dirección socialista la "filtración" a la Prensa, concretamente a Hoja del lunes, ha sido "intencionada", precisando que "ha sido ese periódico el que ha publicado otros documentos internos y falsos balances económicos, en una clara campaña de desprestigio del partido". Tanto Ambrosio Orizaola como el senador Cabezón negaron ayer que se tratase de perfilar una "corriente de opinión", sino de "transmitir una opinión que consideramos mayoritaria en el partido". Para los firmantes del documnento, la forma personal de ejercer la dirección del partido por parte de Blanco y un reducido equipo de colaboradores debe ser corregida, permitiendo la participación de amplios sectores de la organización, actualmente desconectados de la gestión del equipo dirigente.

El escrito, que ha sido firmado por militantes y dirigentes de muy variada trayectoria política, no contiene un análisis político de la situación actual del Partido Socialista de Cantabria-PSOE, que desde la pérdida de las elecciones regionales se debate en una crisis interna en la que, hasta el momento, han primado los aspectos personales sobre los ideológicos.

La actitud de los 30 cargos públicos se produce tres semanas después de que el diputado regional y miembro del ejecutivo, Adolfo Linares, abandonase la militancia, al tiempo que siete integrantes de dicho órgano directivo optaban por la dimisión. Blanco, a pesar de las críticas recibidas, continúa controlando la mayoría en el Consejo Regional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de abril de 1984