Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

EL PNV de Navarra decidirá hoy si acepta la política de alianzas acordada por Arzallus con la Coalición Popular

Los nacionalistas navarros, molestos porque no han jugado protagonismo alguno en los acuerdos suscritos entre el PNV y Coalición Popular, celebrarán hoy una asamblea provincial en la que probablemente se definirán a favor de la abstención en el caso hipotético de que la derecha presentara un candidato a la presidencia del Gobierno autónomo navarro. La abstención de los tres parlamentarios forales del PNV posibilitaría la elección del candidato de Unión del Pueblo Navarro, puesto para el que se apunta de nuevo el nombre de Juan Cruz Alli. Hoy, precisamente, finaliza el plazo para la presentación de nuevas candidaturas a la presidencia del Gobierno foral.El desinterés mostrado ayer por los dirigentes del PNV navarro para concertar una entrevista con el secretario general del PDP, Julen Guimon, revela la diferencia de criterios existentes entre los nacionalistas sobre su política de alianzas. Tras la asamblea del pasado sábado, cuya suspensión fue provocada por el sector vizcaíno que había criticado a los navarros por no propiciar una política de acercamiento con la derecha, fuentes nacionalistas revelaron que Xabier Arzallus pactó con la derecha un acuerdo para Navarra sin contar con los navarros.

En la asamblea del pasado sábado Xabier Arzallus, debía hacer su descargo, dar explicaciones de las actitudes mantenidas por el consejo nacional del PNV en la crisis de finales de año, que giró en torno al control de Carlos Garaikoetxea por el partido, así como de las razones que llevaron a modificar la composición del Parlamento, elevando el número de escaños de 60 a 75. Por su parte, Carlos Garaikoetxea debía leer el informe de la gestión de los cuatro años de Gobierno autónomo.

Nada se pudo debatir, sin embargo, porque las críticas del sector vizcaíno a los navarros por su negativa a colaborar con la Coalición Popular acapararon la atención y los demás temas quedaron aparcados.

Cuando los apoderados vizcaínos exigían de los navarros que éstos, cumplieran los acuerdos de la última asamblea nacional, se referían a la reunión que el PNV celebró el pasado mes de septiembre en la que, según informaron fuentes nacionalistas a este periódico, la única resolución adoptada fue la de "zanjar definitivamente" el litigio sostenido en el seno del PNV en torno a la aplicación de una política de pactos en Navarra, entre otras cosas porque el Parlamento foral se encontraba paralizado en aquella época y, por lo tanto, no había posibilidad de que los diferentes partidos presentaran candidaturas a la presidencia del Gobierno foral. Fue precisamente en esa asamblea cuando los nacionalistas protagonizaron fuertes debates.

Desde el pasado mes de mayo, en que los máximos representantes del PNV acordaron con Miguel Herrero de Miñon establecer una política mutua de acercamiento, han aflorado las tensiones entre los fieles seguidores de Arzallus, impulsores del pacto, y los nacionalistas navarros que coincidían con Garaikoetxea en no cerrar las puertas a una política de aproximación a los socialistas.

El acuerdo adoptado entre Coalición Popular y PNV, consistía en el compromiso, por parte de Coalición Popular, de no obstaculizar el gobierno nacionalista en los ayuntamientos de Vitoria, Bilbao y Juntas Generales de Álava, a cambio de que el PNV se abstuviera en la votación del candidato de centro derecha en Navarra.

Dimisiones rechazadas

Paralelamente, la dirección de Alianza Popular no ha aceptado las dimisiones que habían presentado sus parlamentarios forales José Luis Monge, Pedro Pegenaute, José Javier Catalán y Pablo José de Miguel, que habían anunciado su propósito de dimitir si no eran solucionados varios problemas que afectaban al funcionamiento de AP en Navarra. Sus demandas, entre las que se incluían la solicitud de autorización para expedientar a algunas personas y la resolución de cuestiones económicas pendientes, han sido admitidas y, según Juan Ramón Calero, coordinador de Acción Territorial de AP, la crisis debe darse por resuelta.Mientras tanto el PNV continúa con sus preparativos asamblearios ya que vuelve a tener una cita el próximo sábado, para debatir, además de los pactos de Navarra, la gestión del partido desde su última asamblea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de abril de 1984