Falleció en Bilbao el segundo joven herido cuando estalló un artefacto que manipulaban

Ayer falleció en el hospital bilbaino de Basurto José María Prieto Rodríguez, de 30 años de edad, casado, miembro del grupo terrorista Iraultza, que fue herido el pasado lunes cuando, en compañía de otra persona, estalló el artefacto que manipulaban en el interior de un automóvil. El otro miembro del grupo, José María Orbezua, falleció a las pocas horas del suceso.Por otra parte, una granada de carga hueca, lanzada a distancia con un fusil especial, estalló a primera hora de la madrugada de ayer contra la fachada del cuartel de la Guardia Civil de la localidad vizcaína de Durango. El atentado produjo desperfectos en el edificio, pero no ocasionó daños personales. Los agresores pudieron darse a la fuga en un automóvil, pese a que varios guardias civiles efectuaron disparos contra el vehículo.

La organización terrorista ETA Militar asumió ayer la responsabilidad del atentado que el pasado miércoles costó la vida al policía municipal de la localidad alavesa de Elorrio, José Naranjo Martín. ETAm afirma en su comunicado que el asesinado "venía realizando tareas de confidente desde la época de Franco, manteniendo estrecho contacto con guardias civiles desde que era conserje en las escuelas nacionales".

Durante toda la jornada de hoy, domingo, los policías municipales de las distintas localidades de Euskadi lucirán brazaletes negros en señal de duelo por el asesinato de José Naranjo. La iniciativa procede de la Asociación de la Policía Municipal del País Vasco.

De otro lado, dos jóvenes lanzaron la noche del viernes un cóctel molotov contra el concesionario de la marca francesa de coches Renault situado en el barrio bilbaíno de Deusto. Uno de los vehículos fue dañado. También en la noche del viernes un aviso anónimo recibido en el puesto de la Cruz Roja de Ortuella, anunciando el asesinato de un policía municipal de la zona, provocó un despliegue de la policía autónoma, la Guardia Civil y voluntarios de la Cruz Roja tratando de localizar el cadáver en la zona indicada, uno de los diques del puerto exterior de Bilbao. La búsqueda no dio resultado alguno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 31 de marzo de 1984.

Archivado En:

Te puede interesar

EmagisterFORMACIÓN CON DESCUENTO

Lo más visto en...

Top 50