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Un pianista norteamericano rescata obras inéditas de Enrique Granados

Los pianistas norteamericanos Douglas Riva y Glen Kirchoff darán el próximo martes un concierto en Barcelona en cuyo programa figura el estreno mundial de varias obras inéditas de Enrique Granados. Riva ha manifestado a este diario que se trata de piezas juveniles, compuestas en París en 1888, que dirieren del estilo posterior del compositor.

Antoni Carreras, esposo de Natalia Granados, hija del compositor, ha explicado a este diario que Riva descubrió los manuscritos con las obras inéditas el año pasado, en el domicilio barcelonés de la familia Granados. "Riva preparaba una tesis sobre Goyescas y al manejar los archivos descubrió un cuaderno de composición cuya existencia se ignoraba. Tras estudiarlo detenidamente, valoró el hallazgo muy positivamente". Riva ha comentado telefónicamente, desde Nueva York, que en 1985 la editorial Schirmer publicará los mencionados trabajos inéditos.En 1887, a los 20 años, Granados viajó a París para cursar estudios en su conservatorio. Una fiebre tifoidea le impidió formalizar la matrícula. Allí conectó con personalidades de la música francesa y española, como los compositores Vincent d'lndy e lsaac Albéniz o los pianistas Joaquim Malats y Ricard Viñes. Fue al año siguiente cuando Granados escribió la cuarentena de composiciones que integran el álbum parisiense descubierto por Riva.

Según el pianista norteamericano, "no todas la obras están terminadas, por lo que resulta inapropiada su inclusión en un concierto. Tres de estas composiciones inéditas las estrené en la Universidad de Nueva York la semana pasada, dentro de un programa de estudios allí existente sobre la cultura catalana. Di una conferencia sobre la música catalana y la ilustré con tres temas de Granados: Pasado, Lejos de ti y Beethoven. Ésta última pieza es una parodia del estilo del compositor alemán, una especie de broma a sus profesores. En general, sin embargo, se trata de composiciones que descubren a un joven compositor que tiene la ambición de llegar a ser un gran músico. En el tema La siesta, que interpretaré en Barcelona, por ejemplo, se aprecia por primera vez la cita musical al ruiseñor, tema que posteriormente reiterará en obras como Quejas. Se trata de obras singulares y sólo una se asemeja a su posterior Recuerdos de la infancia. Ninguna de las demás tiene parecidos obvios con su trabajo posterior". Algunas de las piezas van dedicadas a damas (Lola y Amelia Murillo, María de Alba, Pepita Conde y Sara) y otras, como las mazurcas, contienen homenajes a su profesor Joan Baptista Pujol. Otra de las mazurcas incluídas en el programa del concierto de Barcelona está dedicada a Felipe Pedrell. La aldea es una composición de unos 15 minutos desglosada en secuencias (Salida del sol, maitines, El cortejo, La oración, Regreso, Canto recitado, La siesta, Danza pastoril y Final) que describen "con un lenguaje poético una jornada en un pueblo". Las piezas que Riva y Kirchoff -algunas son para piano a cuatro manos- estrenarán en Barcelona constituirán la base de un próximo concierto en Boston, organizado por la entidad que promueve los actos de hermandad entre Barcelona y Boston.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de marzo de 1984