Los líderes históricos del Sindicato de Obreros del Campo abandonan la dirección de la central

Los líderes históricos del Sindicato de Obreros del Campo (SOC) serán sustituidos en la dirección de esta organización, durante la sesión de clausura del tercer congreso, que se celebrará hoy en el término gaditano de Villamartín Las sesiones finalizarán con un debate sobre los aspectos organizativos del sindicato y la elección de los nuevos dirigentes. Francisco Casero, primer líder del SOC, cumplió ayer 19 días en huelga de hambre.

Ni el propio Casero, ni el alcalde de Marinaleda, Juan Manuel Sánchez Gordillo, ni el sacerdote Diamantino García, los dirigentes más conocidos del SOC, serán reelegidos por los congresistas, ya que su voluntad es dejar paso a líderes más jóvenes y evitar cualquier tentación de personalismo y de continuidad indefinida en los cargos. De todos modos, parece evidente que los tres seguirán ejerciendo una influencia decisiva en la marcha de la organización.Francisco Casero continuó ayer, por otra parte, su huelga de hambre en el Ayuntamiento de Bornos, que ha entrado en su decimonovena jornada ininterrumpida, después de haber sido ingresado en dos ocasiones en el hospital de Valme, de Sevilla, dada la extrema debilidad. Tras recibir un tratamiento de suero glucosado, el líder jornalero decidió permanecer en huelga de hambre, actitud en la que le acompañan esta semana dos objetores de conciencia. Prosiguen al mismo tiempo los encierros de mujeres jornaleras en los ayuntamientos de Bornos y Puerto Serrano y las ocupaciones intermitentes de la finca La Mata y el pantano bornense, que aparece fuertemente vigilado por efectivos de la Guardia Civil.

Casero, que recibió ayer una carta del Defensor del Pueblo y una invitación para mantener una entrevista con el gobernador civil de Cádiz, no considera totalmente satisfechas las reivindicaciones que le llevaron a declararse en huelga. Aunque las autoridades han manifestado por escrito que no habrá discriminación contra las mujeres trabajadoras a la hora de recibir las ayudas contra el desempleo, y el Consejo de Ministros del pasado miércoles aprobó el plan de empleo rural, Francisco Casero espera que ambos compromisos se concreten de forma positiva. Por otra parte, quedan pendientes exigencias como la de que las fincas de Rumasa no se reprivaticen y se entreguen a los obreros agrícolas para su explotación y soluciones empresariales al paro.

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