Entra en vigor en Salamanca un plan urbano que intenta terminar con la especulación

Hoy entra en vigor el Plan General de Ordenación Urbana de Salamanca, cuyos objetivos principales son la consolidación del suelo urbano actual -mediante la utilización de la mayor de los escasos solares libres que quedan en el casco uebano para dotar a la ciudad de equipamientos y espacios libres- y la aplicación estricta de la ley del Suelo de 1975 en el terreno urbanizable. Además, el plan pretende reajustar el mercado del suelo y adecuarlo a precios reales no especulativos.

Los redactores del Plan General de Ordenación han reducido sensiblemente los aprovechamientos del suelo para uso residencial, limitándolos a 2,1 metros cúbicos por metro cuadrado, tope inferior a los permitidos por la ley, para no incrementar aún más la densidad y el déficit de equipamientos y para adaptar la trama viaria a las necesidades de la ciudad. El Plan General de Ordenación Urbana del municipio de Salamanca incluye un catálogo con los edificios que se consideran significativos de determinados estilos arquitectónicos de este siglo.La Asociación de Empresarios Salmantinos de Construcción (AESCON), a la que pertenece la mayor parte de los empresarios que controlan el sector en la provincia, considera que el Plan General, pese a algunos aspectos concretos, es aceptable y técnicamente bueno, pero que ha llegado en un momento en el que la crisis afecta de tal forma al sector que va a incrementar las dificultades de trabajo en los próximos tres o cuatro años.

El presidente de la asociación, Antonio Ríos, ha asegurado que "la construcción va a paralizarse en Salamanca durante cuatro años" y que la disminución de los aprovechamientos en el centro consolidado va a incidir decisivamente en la rigidez del mercado. Esta dificultad impedirá la construcción en suelo urbano. Además, en los años inmediatos, según afirma el presidente, los promotores tampoco podrán construir en suelo urbanizable, ya que la nueva normativa les exige -de acuerdo con la ley- que previamente se dote a la edificación de infraestructura, lo que va a llevar a una paralización, al menos temporal.

El Plan General de Ordenación Urbana, cuya entrada en vigor está determinada por su publicación hoy en el Boletín de Castilla y León, sustituye a una normativa anterior de difícil interpretación e incluso, en ocasiones, contradictoria. Según los técnicos municipales el nuevo plan es una regulación clara, aunque no sencilla.

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