Rockeros violentos.
Los 31 jóvenes que fueron detenidos el domingo de madrugada, acusados de destrozar bombillas, asientos y cristales en un vagón de la línea 1 del Metropolitano (plaza de Castilla-Portazgo), tras asistir a un concierto de rock, quedaron ayer en libertad, informó el Gobierno Civil de Madrid a Efe. A los jóvenes, capturados en la estación de Bilbao, se les tomó la filiación en dependencias policiales y las diligencias se pusieron en manos del juez de guardia.


























































