El juez ordena que la paralítica Elizabeth Bouvia sea alimentada a la fuerza con suero
Un juez ordenó ayer a Elizabeth Bouvia, enferma de parálisis cerebral, que tome alimento o acepte ser alimentada por vía intravenosa, después de rechazar su solicitud de que se le permita morir de hambre.Elizabeth Bouvia, que ha adelgazado más de dos kilos en la última semana, podría morir en las próximas horas, según ha manifestado un portavoz del centro hospitalario donde está internada, el Riverside General Hospital, de California.
La enferma, que tiene 26 años de edad, pidió al hospital que le proporcionara cuidados higiénicos y analgésicos para poder morir de hambre.
Paralizada desde el cuello a los pies desde su nacimiento, Elizabeth Bouvia se hospitalizó de forma voluntaria el pasado 3 de septiembre y pidió a un tribunal permiso para morir de hambre, afirmando que la vida no merece ser vivida en su estado. El hospital pidió al juez John News, que sigue su causa, que ordenase a la joven abandonar el hospital o aceptar alimento.


























































