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UGT achaca la crisis de Iberia a la mala gestión

La crisis en la que se encuentra la compañía Iberia, aparte de la deficiente estructura financiera de la misma, las líneas no rentables y las tarifas políticas para determinados servicios, debe buscarse en la deficiente gestión de la sociedad, en opinión de la Federación del Transporte Aéreo de UGT, según el documento presentado a la dirección de Iberia que fue entregado ayer. La ausencia de objetivos en la política de la compañía y la ignorancia que los equipos directivos han demostrado respecto a los planes de acción elaborados son sólo una muestra de esta falta de control.

El documento de UGT señala que la actual crisis de Iberia se consolida como la mayor acusación que se puede hacer al equipo directivo -que no ha sufrido modificaciones sustanciales en los últimos tiempos-, ya que es en esos momentos cuando es más necesaria una buena gestión y la clarificación de objetivos se hace indispensable. La central socialista afirma en su análisis su oposición a planes de viabilidad puramente coyunturales, no concertados y, sobre todo, "que vayan a ser puestos en marcha por los mis mos directivos que han conducido a la situación actual". En este sentido, recalcan que es peligrosísimo optar por fórmulas regresivas basadas en redución de costes salariales, supresión de líneas o venta de aviones. Las soluciones que se plan tean por parte de UGT pasarían, según el documento, por una profunda reestructuración de los altos niveles de direc ción, concentrando las responsabilidades en muy pocas personas; nombramiento para estos cargos de personas con credibilidad en el sector; decisiones inmediatas en materia de personal y reducción de costes para frenar la marcha descendente de los resultados a corto plazo, y elaboracion, por parte del nuevo equipo directivo, de los planes estratégicos y operativos para sanear a medio plazo la empresa.

En el documento presentado a la dirección de Iberia, los responsables de UGT apoyan la necesidad de que el Estado se haga cargo de determinados gastos no imputables a la compañía -tarifas reducidas por familias numerosas, tráfico interinsular-, así como que el INI proceda a aportar importantes cantidades de capital para recomponer la relación entre recursos propios y recursos ajenos que afloje la actual situación en la que los costes financieros suponen una partida muy importante en la estructura de pérdidas de la sociedad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de diciembre de 1983

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