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Dos guardias civiles, heridos en un atentado cerca de Pamplona

Dos miembros de la Guardia Civil resultaron ayer tarde con heridas de diversa consideración, al ser ametrallado el vehículo en el que viajaban junto con otro compañero, que salió ileso. En la acción terrorista, que se produjo en el alto de Huici (Navarra), situado en la carretera de Uiza a Lecumberri, cerca de Pamplona, participaron al menos cuatro personas, que llegaron a utilizar incluso un lanzagranadas.

En la acción terrorista, de la que hasta el momento nadie se ha responsabilizado, resultaron heridos, el cabo Juan Salgado Fuertes, natural de Villa del Río (Orense), de 29 años, casado y padre de un hijo, y el número Rafael González Rivera, de 28 años, natural de Málaga, también casado y padre de dos hijos. El primero de ellos está internado en la clínica universitaria de Pamplona y su estado ha sido calificado de grave. Según el parte médico facilitado en este centro, presenta tres heridas de bala y metralla en el cuello y espalda.Rafael González Rivera, por su parte, sufre traumatismo cráneoencefálico, aunque su estado ha sido considerado leve por los médicos que le atienden en el Hospital de Navarra. El tercer guardia civil que viajaba en el vehículo atacado, José Jurado Ayúcar, natural de Málaga, casado y padre de dos hijos, resultó ileso.

El atentado se produjo a las 15.20 horas de ayer, cuando los tres guardias se dirigían en un Land Rover al puesto de Leiza, donde están destinados. Al llegar al alto de Huici, a unos 45 kilómetros al noroeste de Pamplona, fueron atacados por al menos cuatro individuos, quienes efectuaron numerosos disparos de fusil cetme y lanzaron una granada, marca Meka contra el vehículo. Este proyectil fue disparado con un lanzagranadas.

Los guardias civiles repelieron el atentado con sus armas reglamentarias y empleando toda la munición. La dotación de la Guardia Civil persiguió a sus agresores monte a través, pero los terroristas lograron escapar. En su huida abandonaron una granada de la misma .marca que la disparada.

El Land Rover de la Guardia Civil presentaba 56 impactos de metralla y de bala, esta última de calibre 7,62 milímetros. En el lugar de los hechos las fuerzas de seguridad encontraron un total de 36 casquillos del mismo calibre. Según fuentes de la delegación del Gobierno en Navarra parece ser que los disparos fueron realizados desde cuatro puntos distintos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de diciembre de 1983

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  • Su vehículo fue atacado con un lanzagranadas